Ha sido uno de los grandes temas de los últimos meses. El roce entre George R.R. Martin y el equipo creativo de La casa del dragón se ha convertido en uno de los culebrones más sonados del universo Juego de tronos en 2024. Aunque durante la primera temporada reinó una cordialidad forzada, en la segunda todo estalló.
Martin, creador del mastodóntico universo de Poniente y artífice de la saga Canción de hielo y fuego, ha vuelto a expresar su malestar con los cambios realizados en la serie de HBO, señalando sin rodeos a los guionistas y los creativos responsables de las adaptaciones y desviaciones respecto al material original.
George R.R. Martin carga contra los guionistas que “se apropian” de sus historias: el autor de Juego de tronos dice una verdad incómoda en Hollywood
En una entrevista publicada en el canal de YouTube de Becca Monet, el autor de Canción de hielo y fuego se mostró especialmente crítico con el modo en que Hollywood entiende el proceso de adaptación: “La televisión y el cine son colaborativos. Siempre hay actores, directores, ejecutivos dando notas… Pero lo más difícil, en mi caso, son los otros guionistas”. Martin, que lleva más de una década lidiando con los entresijos de la industria, no se muerde la lengua.
El problema, según él, es la tendencia cada vez más extendida a “empoderar” a los guionistas para que hagan suyo el material adaptado. “Te dicen: ‘Coge El gran Gatsby y hazlo tuyo’. Y yo no quiero que nadie haga suyo El gran Gatsby. Pero quizás esté en minoría. A muchos no les importa. Para mí, lo normal es que lo empeoren”, confesó con dureza.
Estas declaraciones se suman a otras críticas recientes vertidas en su blog oficial, donde ironizaba sobre los fans que lo acusan de “abandonar” Canción de hielo y fuego por trabajar en otros proyectos. Vientos de invierno, la esperadísima sexta novela de la saga, sigue sin fecha a la vista.
Mientras tanto, HBO continúa desarrollando spin-offs del universo que Martin creó… aunque él mismo empieza a preguntarse si siguen siendo suyos. En la cadena, por cierto, no han sentado bien sus palabras.















