El actor Dwayne Johnson no está defendiendo solo un peinado bastante raro que se ha llevado una buena dosis de hate en redes sociales, sino una transformación física bastante más dura de lo que deja ver el tráiler de Vaiana (Moana). En una entrevista con Entertainment Weekly, el actor explicó que para convertirse en Maui llevó encima unas 40 libras de prótesis, cerca de 18 kilos, entre traje corporal, tatuajes protésicos y melena. Su problema no era solo parecerse al personaje animado, sino conseguir actuar, moverse y transmitir emociones bajo toda esa carga.
La melena ha sido el detalle que más comentarios ha generado, y también uno de los más complicados de resolver. El director Thomas Kail contó que necesitaban una peluca con mucho volumen que no se viera falsa cuando Maui entrara en el agua, algo especialmente importante en una película donde el océano y las escenas acuáticas son centrales. El resultado fue una pieza especialmente pesada que, mojada, llegaba a pesar unas 7 libras, algo más de 3 kilos.
Una caracterización pensada para resistir el rodaje
Johnson reconoció que llegaron a valorar si debían recurrir más al CGI para alterar su cuerpo, pero acabaron apostando por una solución más física. Según su propio relato, habría sido inviable intentar subir de verdad otros 18 o 23 kilos y mantener ese peso durante meses de rodaje, así que el traje se convirtió en la vía para darle a Maui una presencia más cercana al original animado sin poner el cuerpo del actor al límite por otra vía.
Eso no significa que la experiencia fuera cómoda. Johnson describió el proceso como “agotador” por el calor y la poca transpiración del traje, hasta el punto de que el equipo tenía que abrirlo durante las pausas para refrescarlo. La transformación diaria rondaba además las dos horas y media, lo que ayuda a entender por qué el actor habla del papel casi como un auténtico calvario físico y no solo como una caracterización aparatosa.
Entre las burlas en redes y el reto de convencer en pantalla
Mientras tanto, la reacción online ha sido bastante más cruel que comprensiva. Buena parte de las bromas y críticas tras el nuevo avance se han centrado en el aspecto de Maui, sobre todo en la peluca y en la sensación de que el personaje pierde parte de la fuerza visual del diseño animado al pasar a imagen real. Medios como Decider y Euronews recogieron precisamente ese tono burlón, con usuarios comparando el look con un cosplay fallido o una versión demasiado artificial del semidiós.
Aun así, Disney mantiene el calendario y la apuesta. La película llegará a los cines el 10 de julio de 2026 en Estados Unidos, mientras que en España su estreno está fijado para el 8 de julio, y Johnson vuelve a un personaje al que ya puso voz en la cinta animada de 2016. El reto ahora no será solo justificar esa decisión estética, sino convencer de que todo ese peso de prótesis, calor y artificio tenía sentido una vez Maui empiece realmente a funcionar en pantalla.











