La última trilogía de Star Wars sigue siendo la más criticada hasta la fecha. A pesar de que los creativos implicados en las películas han intentado paliar los comentarios negativos explicando, siempre fuera de la narrativa de las películas, determinadas decisiones narrativas, el público nunca ha perdonado ciertos elementos del guion. Siete años después del estreno de 'El ascenso de Skywalker', Marc Sumerak intenta arreglar el controvertido final de Rey, quien opta al final de la historia por renunciar a sus lazos sanguíneos con Palpatine para abrazar a la familia Skywalker.
Star Wars 'limpia' la mayor controversia de la franquicia 7 años después: 'Tenía que continuar con la lucha'
En el libro en cuestión, se recoge una reflexión sobre Rey en la que explica el motivo por el cual escoge apellidarse Skywalker, renunciando así a su legado con Palpatine: "Tenía que continuar la lucha y terminar lo que él (Luke Skywalker) había empezado. Impedir que Palpatine resurgiera... Y llevar con orgullo el nombre de mi maestro mientras lo hacía, en honor a su vida y a su sacrificio", se detalla en las páginas mencionadas.
"Luke Skywalker puede que ya no esté en este plano, al igual que todos los Jedi que le precedieron... pero vivirá para siempre. Porque, al final, yo soy todos los Jedi. Y tal vez todos lo seamos". Es decir, que Rey, al final de 'El ascenso de Skywalker', opta por seguir los pasos de su maestro posicionándose a favor de su familia para así seguir con su legado, enterrando para siempre la gran amenaza Sith. Aunque sigue siendo un final que no gusta al público, el libro intenta dar una mayor profundidad a esa gran giro de la trama.















