Taiwán se mantiene en pie de alerta mientras China redobla su presión sobre la isla, considerada por Pekín como parte de su territorio y amenazada con la fuerza si fuese necesario.
Bajo el liderazgo de Xi Jinping, China ha intensificado sus maniobras militares, enviando de manera constante aviones de combate y buques de guerra hacia las aguas circundantes, al mismo tiempo que refuerza su influencia diplomática y económica.
En respuesta, Taiwán ha decidido fortalecer sus capacidades defensivas y ha presentado un prototipo de misil de crucero desarrollado en colaboración con un fabricante estadounidense. El objetivo es claro: contar con una industria armamentística propia capaz de disuadir cualquier intento de incursión por parte de China. Lai Ching-te, presidente de Taiwán, ha dejado claro que el gasto en defensa se elevará hasta el 5 % del PIB antes de 2030, consolidando así un ambicioso plan de modernización militar.
El misil, terrestre y móvil, tiene capacidad para atacar objetivos tanto en tierra como en el mar y se espera que entre en producción en los próximos 18 meses, con un coste aproximado de 216.000 dólares por unidad. Li Shih-Chiang, presidente del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología (NCSIST), detalló a los periodistas que este proyecto se enmarca en una serie de acuerdos con empresas estadounidenses y canadienses: dos contratos y cuatro memorandos de entendimiento que se firmarán durante la feria de defensa de tres días, con Washington como principal garante de la seguridad de Taiwán.
Anduril Industries, la compañía estadounidense que ha colaborado en el desarrollo del misil, destacó la destreza tecnológica y la capacidad de fabricación de la isla. Palmer Luckey, fundador de Anduril, señaló que "Taiwán está al borde de un renacimiento tecnoindustrial en defensa nacional, impulsado por su experiencia en electrónica de consumo e industrial, que la ha convertido en un referente mundial".
El misil no llega solo: en la exhibición también se presentaron un dron submarino y una mina móvil autónoma, proyectos que se planea desarrollar junto a Estados Unidos, marcando un salto cualitativo en la defensa marítima de la isla y consolidando su apuesta por la tecnología como escudo frente a la amenaza continental.
