La última Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España ofrece una visión compleja de la economía doméstica en España. Si bien las cifras generales sugieren cierto optimismo, una mirada más detallada revela una realidad preocupante: la brecha entre generaciones no solo persiste, sino que se amplía.
Según el Banco de España, la concentración de la riqueza en España se limita a un grupo de edad concreto
En general, los hogares españoles han mejorado su situación financiera en comparación con el ciclo anterior. La renta bruta media ha aumentado hasta los 46.300 euros, lo que representa un incremento del 4,6% respecto a 2021. Sin embargo, este crecimiento no se distribuye equitativamente. Al segmentar los datos por edad, se observan dos Españas muy diferentes.
En un extremo, se encuentran los mayores de 65 años, que se consolidan como el grupo más sólido desde el punto de vista patrimonial. Su riqueza neta ha alcanzado niveles récord, impulsada principalmente por la propiedad de la vivienda y una menor exposición a la deuda. En otras palabras, llegan a esta etapa de la vida con sus finanzas bien gestionadas y un colchón de seguridad sólido.
En el otro extremo, se sitúan los menores de 35 años, que continúan enfrentando importantes desventajas. Su patrimonio neto se ha reducido más del 70% durante el período analizado y aún no ha recuperado el terreno perdido desde la crisis financiera. Además, el acceso a la vivienda se ha convertido en una barrera casi infranqueable. La tasa de propiedad entre este grupo ha caído hasta el 36,7%, un mínimo histórico que refleja un mercado cada vez más inaccesible.
El propio Banco de España destaca la paradoja: los jóvenes trabajan más que antes, pero acumulan menos patrimonio. La falta de activos clave, como una vivienda en propiedad, el peso de las deudas iniciales y la menor recepción de herencias configuran un escenario en el que avanzar resulta mucho más difícil.
El panorama económico actual en España está marcado por una clara división generacional. La edad se ha convertido en un factor determinante que separa a quienes han logrado consolidar su riqueza de quienes siguen luchando por construirla.















