El desierto oculta grandes sorpresas. Y no, no hablamos de simples oasis. Un equipo de genetistas del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Alemania ha desvelado un hallazgo fascinante: dos momias femeninas pertenecientes a un grupo humano hasta ahora desconocido, según informa el medio Tieteen Kuvalehti.
Científicos descubren los restos de dos momias con rastros genéticos de una civilización olvidada
Estas momias fueron localizadas en el refugio rocoso de Takarkori, en lo que hoy es Libia. El análisis de su ADN reveló que datan de entre 6800 y 7200 años, situándolas en un momento clave para comprender la prehistoria del norte de África. Denominados como “Takarkori” por la zona donde se descubrieron, los individuos de esta comunidad antigua poseen un perfil genético notablemente distinto al de las poblaciones actuales del Sahara y sus alrededores.
Las comparaciones genéticas más cercanas los emparentan con cazadores-recolectores que habitaron hace 15.000 años en Tarofalt, Marruecos, y sorprendentemente, con un esqueleto de 45.000 años encontrado en la República Checa. El estudio, publicado en Nature, también desafía una creencia asentada: la idea de que el nomadismo llegó a la región sahariana hace unos 8000 años a raíz de grandes migraciones desde Oriente Medio.
Según los científicos, la baja afinidad genética entre los Takarkori y los pueblos orientales sugiere que esta transformación social pudo haberse producido por intercambio cultural, en lugar de una llegada masiva de poblaciones extranjeras. Respecto a su desaparición, aunque se plantea que la desertificación pudo ser un factor clave para la extinción de esta comunidad, los investigadores han hallado indicios que complican esa narrativa.
Análisis recientes muestran que fragmentos del ADN Takarkori todavía persisten en poblaciones actuales del norte de África —en lugares como Argel, Libia y Marruecos— lo que podría reflejar un proceso de integración y adaptación entre estos antiguos habitantes y otras culturas locales. Este descubrimiento abre una ventana inédita al pasado prehistórico africano, revelando la complejidad y riqueza de sus primeras sociedades y cuestionando ideas clásicas sobre las dinámicas migratorias y culturales en el Sahara.















