Unitree Robotics acaba de presentar el GD01, un robot tripulado que parece sacado de la ciencia ficción y que la compañía china describe como el primer mecha producido en serie. El anuncio se produjo este 12 de mayo de 2026, acompañado de un vídeo en el que su fundador y consejero delegado, Wang Xingxing, aparece subiendo a la cabina y manejando la máquina sobre distintos terrenos. El precio de salida ronda los 3,9 millones de yuanes, unos 573.000 dólares al cambio actual.
El GD01 pesa alrededor de 500 kilos con piloto incluido y puede alternar entre dos formas de desplazamiento. En modo bípedo camina y gira sobre superficies urbanas, mientras que en modo cuadrúpedo baja su centro de gravedad para moverse por terrenos más complicados, como escaleras o pendientes. La demostración difundida por Unitree busca precisamente enseñar esa transición entre robot humanoide, vehículo experimental y plataforma de movilidad todoterreno.
Un mecha tripulado entre robot y vehículo
La imagen es llamativa porque rompe con lo que se espera de la robótica comercial. Hasta ahora, Unitree era conocida sobre todo por sus perros robóticos y sus humanoides compactos, mucho más cercanos a usos de investigación, vigilancia, inspección o demostración tecnológica. Con el GD01, la compañía da un salto hacia una categoría todavía muy poco habitual: máquinas pesadas capaces de transportar a una persona y operar como una especie de exoesqueleto gigante con cabina.
El anuncio llega en un momento de enorme aceleración para la robótica china. Unitree, con sede en Hangzhou, forma parte de una generación de empresas que intenta llevar la llamada inteligencia artificial encarnada fuera del laboratorio, combinando sensores, control motor, equilibrio dinámico y fabricación a escala. La compañía también prepara su salida a bolsa en el mercado STAR de Shanghái, una operación que, si prospera, podría convertirla en una de las primeras grandes firmas chinas de humanoides cotizadas en el mercado A.
La robótica china pisa el acelerador
Aun así, conviene leer el anuncio con cierta cautela. Que el GD01 se presente como un producto “producido en serie” no significa que vaya a verse pronto en calles, obras o servicios públicos. Su precio lo sitúa más cerca de clientes industriales, exhibiciones tecnológicas o compradores muy especializados que del transporte personal. Además, un robot tripulado de media tonelada plantea preguntas evidentes sobre seguridad, regulación, mantenimiento y responsabilidad en caso de accidente.
Lo importante del GD01 quizá no sea tanto que inaugure una nueva movilidad cotidiana, sino que muestra hacia dónde se mueve la industria. El robot condensa varias obsesiones tecnológicas actuales: humanoides, vehículos autónomos, IA física y máquinas capaces de operar en entornos diseñados para humanos.















