El agua es el recurso más preciado. La mayoría de países, como la recurrente China, están buscando sus propias soluciones. En Estados Unidos están inmersos en una lucha contra la sequía. Una lucha que, de alguna forma, se está demostrando como la gran batalla que librará la humanidad.
Alerta global: la escasez de agua amenaza a 750 millones de personas y ya afecta al 35 % del planeta
Un nuevo estudio publicado en Nature Communications advierte que la llegada del llamado “Día Cero de la Sequía” podría acelerarse a nivel global, amenazando hasta a 750 millones de personas para finales de siglo. La investigación, realizada por el Centro de Física del Clima del Instituto de Ciencias Básicas en Corea del Sur, utiliza simulaciones climáticas avanzadas para proyectar la magnitud de esta crisis.
El Día Cero de la Sequía (DZC) marca el momento crítico en que la demanda de agua supera a la disponibilidad proveniente de lluvias, ríos y embalses. Identificar este umbral es clave para anticipar la presión sobre los sistemas hídricos y planificar estrategias de gestión antes de que colapsen. Las recientes crisis urbanas han demostrado la vulnerabilidad de ciudades y zonas rurales, subrayando la necesidad de monitoreo y adaptación temprana.
El equipo liderado por Vecchia P. Ravinandrasana y Christian LE Franzke utilizó escenarios climáticos SSP3-7.0 y SSP2-4.5, integrando variables como sequías prolongadas, disminución del caudal fluvial y aumento del consumo de agua. Los resultados revelan que estos eventos críticos aparecerán mucho antes de lo que las estimaciones previas sugerían.
Las regiones más expuestas incluyen el Mediterráneo, el sur de África y partes de Norteamérica. En estas zonas, la combinación de climas más secos y alta demanda hídrica genera un riesgo elevado tanto para comunidades urbanas como rurales. Se estima que, en los próximos 15 años, hasta un 35% de estas áreas vulnerables podrían sufrir graves consecuencias, y para 2100, alrededor de 750 millones de personas podrían verse afectadas.
El impacto es desigual: unos 470 millones de personas viven en áreas urbanas y 290 millones en rurales. África y Asia presentan los mayores desafíos en entornos rurales, donde la dependencia directa de recursos locales aumenta la vulnerabilidad. Además, el estudio advierte que hasta el 14% de los principales embalses podrían secarse en los primeros episodios de DZC, con consecuencias directas sobre medios de vida y seguridad hídrica.
Ravinandrasana subraya que estas sequías extremas ya no son un escenario lejano, sino una amenaza presente. Franzke añade que, sin una gestión sostenible del agua, la probabilidad de colapsos en embalses y escasez sin precedentes aumentará rápidamente. La investigación cuenta con el respaldo institucional del Instituto de Ciencias Básicas de Corea y su Fondo Nacional de Investigación, reforzando la credibilidad de sus hallazgos.















