Silent Hill está en plena forma, Alan Wake 2 resultó ser un juegazo, Resident Evil está imparable, Dead Space tuvo un fantástico remake y e incluso un sucesor espiritual con The Callisto Protocol. Para los fans del terror, esto es casi inimaginable, pero es que además la lista sigue, y prueba fehaciente de ello es el retorno de Project Zero.
Fotos que te roban el alma
Project Zero 2: Crimson Butterfly Remake es un remake bastante completo del clásico de terror japonés originalmente lanzado en 2003, que llega con una buena selección de mejoras y novedades pensadas para modernizar la experiencia sin traicionar lo que convirtió al original en una obra de culto. La propuesta mantiene la esencia de horror psicológico y la Cámara Oscura» que definió la saga, pero la expande con mecánicas y sistemas pensados para el jugador actual.
Para quienes no conozcan la saga, conocida como Fatal Frame en otros mercados, es un survival horror que a diferencia de otros compañeros de género, se centra en un combate a base de fotos. Es relativamente similar a otros juegos, ya que todo gira en torno a apuntar y disparar, pero en lugar de armas de fuego usamos la fotografía para capturar espíritus. La principal diferencia reside en que un disparo rápido no suele valer de mucho, y hay que cargar el disparo y esperar al momento adecuado para hacer el máximo daño posible.
En este aspecto, la Cámara Oscura recibe nuevas funciones como enfoque, zoom y filtros intercambiables. No vamos a negar que al menos durante estos primeros compases hemos estado demasiado tensos durante el combate como para ponernos a trastear con sus nuevas características, y si bien es cierto que nos «obliga» a usar algunas de ellas, creemos que es necesario avanzar más para poder valorarlas. En cualquier caso, estas adiciones no solo enriquecen el combate, sino también la exploración, permitiendo distintos enfoques para resolver encuentros o descubrir secretos en el entorno.
El otro cambio jugable más notable es la posibilidad de coger de la mano a Mayu, que no estaba presente en la versión original y que se incorpora como una forma de reforzar el vínculo entre las protagonistas, además de tener algo más de control sobre este personable no jugable. Al mantener la mano de Mayu, no solo se recupera salud y resistencia, sino que también se añade una capa emocional y estratégica a la exploración y a la batalla.
Además, se han añadido nuevas áreas, historias secundarias y entornos ampliados que prometen ofrecer más contexto y profundidad narrativa a la trama original. Estos nuevos lugares amplían el mapa de Minakami Village y permiten encuentros que no estaban en la versión de 2003,así como nuevo contenido relacionado con la historia.
Un fantástico lavado de cara
Lo primero que salta a la vista en este remake es la capa visual y sonora completamente renovada: modelos, texturas y efectos han sido rehechos desde cero, con una iluminación y un detalle mucho más complejo que en el original. El objetivo es amplificar la atmósfera perturbadora de Minakami Village sin perder el carácter íntimo y opresivo que define a la serie, y creemos que lo hace con éxito. De hecho, es uno de esos juegos que se ven ahora como recuerdas el original; testimonio del gran trabajo hecho actualizándolo.
Lo que sí vamos a «criticar» es que ahora se ve todo tan bien y tan limpio que quita algo del miedo. Por ejemplo, cuando veíamos un fantasma en el original, en una tele de tubo con gráficos de PlayStation 2, muchas veces era difícil identificar qué era, y tu imaginación hacía el resto. Ahora, al tener todo lujo de detalles, algo de miedo se pierde, pero sigue siendo un juego que sabe mantenerte tenso en todo momento.
Desde un punto de vista más técnico, incluso siendo una versión no hemos tenido ningún problema de rendimiento, y si bien vamos a esperar para profundizar más en este aspecto hasta que tengamos la versión final, nos ha decepcionado un poco que en PC la tasa de imágenes por segundo se limite a 60 imágenes por segundo. Es cierto que es un juego que no necesita tasas superelevadas para ser disfrutable, pero siempre se agradece tener esas opciones incluso si es de cara al futuro.
El remake que esperábamos
Habiendo jugando únicamente los cuatro primeros capítulos de Project Zero 2: Crimson Butterfly Remake, creemos que es exactamente el juego que esperábamos. Es uno de esos remakes que te transmiten las mismas sensaciones del original, manteniendo su esencia intacta. Obviamente, no queda todavía bastante juego por delante, pero creemos que los fans de –en nuestra opinión– la entrega más terrorífica de la saga van a estar muy contentos cuando debute el próximo mes de marzo en todas las plataformas actuales, incluyendo Switch 2.
Hemos realizado estas impresiones en PC (RTX 5070 Ti, Ryzen 7 7800X3D, 32 GB RAM) con un código de descarga proporcionado por Koei Tecmo.


























