Información del juego
Brigandine: Abyss es un RPG de estrategia por turnos y simulación de guerra desarrollado por Adglobe y publicado por Happinet y NIS America. La versión para PC se lanzó el 26 de agosto de 2026 a través de Steam, mientras que las ediciones para PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2 llegaron el 27 de agosto. Como tercera entrega principal de la serie, combina la administración de un reino y la conquista territorial con batallas tácticas desarrolladas sobre cuadrículas hexagonales.
Una guerra por el continente de Meltitea
La historia se desarrolla en un mundo independiente de los anteriores juegos de la saga, por lo que no es necesario conocer Brigandine ni Brigandine: The Legend of Runersia. Siglos antes de los acontecimientos actuales, el mundo fue salvado mediante la Brigandine, una armadura arcana creada por la gran hechicera Lunadea. Su poder permitió detener las ambiciones del Imperio Abyssloa, que pretendía someter todo el continente.
Doscientos años después, el Reino de Solginat se ha convertido en la mayor potencia de Meltitea y comienza a representar una amenaza para sus vecinos. La reina de Mysteine, nación heredera de la voluntad de Lunadea, reúne a los gobernantes de otros territorios para denunciar formalmente las acciones de Solginat. La situación desemboca en un golpe de Estado encabezado por Chaossolus, quien asesina al gobernante y proclama el renacimiento del Imperio Abyssloa.
El modo Historia permite elegir entre seis facciones protagonistas, cada una con sus propios dirigentes, motivaciones y acontecimientos. Sus campañas muestran diferentes perspectivas sobre la expansión del nuevo imperio, aunque determinados conflictos están ligados a eventos argumentales y no pueden resolverse libremente desde el mapa estratégico. Esto hace que el modo narrativo resulte más dirigido que la conquista abierta de anteriores entregas.
La jugabilidad se divide en dos fases principales. Durante la fase de Organización, el jugador administra las bases controladas, compra recursos, mejora instalaciones, recluta monstruos y distribuye a sus dirigentes por las distintas regiones. También puede enviar personajes a cumplir misiones para conseguir materiales y objetos poco comunes, aunque los líderes ocupados con estas tareas no estarán disponibles para combatir o defender territorios durante esa temporada.
La gestión del tiempo es especialmente importante, ya que cada acción consume parte de la temporada. Es necesario decidir si conviene reforzar una frontera, desarrollar una base, entrenar unidades o enviar a un caballero en busca de equipamiento. Expandirse demasiado deprisa puede dejar regiones vulnerables, mientras que una actitud excesivamente defensiva permite que los enemigos aumenten su poder y ocupen nuevos territorios.
En la fase de Ataque se elige qué países vecinos serán invadidos. Conquistar una región proporciona nuevas bases, recursos y opciones de reclutamiento, pero obliga a mantener una línea defensiva más extensa. Cada ejército puede desplegar hasta tres líderes, acompañados por grupos de monstruos cuyo tamaño depende de la capacidad de mando de cada personaje.
Los combates se desarrollan por turnos sobre mapas tridimensionales con casillas hexagonales. La posición de las unidades, las diferencias de altura, el terreno y las afinidades elementales influyen en la eficacia de los ataques. Las zonas de control impiden que los enemigos atraviesen libremente las casillas adyacentes a una unidad, permitiendo formar líneas defensivas, proteger a combatientes vulnerables o bloquear rutas de avance. Algunas criaturas voladoras y unidades especializadas pueden ignorar estas restricciones.
Los dirigentes y monstruos cuentan con habilidades, elementos y rasgos propios. El juego incluye más de cien tipos de unidades, entre caballeros, magos, arqueros, dragones, demonios, animales fantásticos y criaturas de apoyo. Al subir de nivel pueden mejorar sus capacidades y acceder a nuevas clases. Los primeros cambios se desbloquean al alcanzar determinados niveles, mientras que las evoluciones avanzadas necesitan objetos especiales obtenidos mediante expediciones.
Una de las principales novedades es el sistema Rally. Esta mecánica permite que un líder se fusione temporalmente con uno de los monstruos de su grupo, retirando a la criatura del tablero a cambio de recibir su rasgo pasivo. Dependiendo del monstruo elegido, el dirigente puede regenerar la salud de aliados próximos, aumentar su movilidad, fortalecer sus contraataques o continuar moviéndose después de utilizar una habilidad. La criatura puede volver posteriormente al campo de batalla, añadiendo una nueva capa de decisiones a la composición de cada ejército.
Derrotar a un líder provoca la retirada inmediata de todos los monstruos que se encuentren bajo su mando. Por ello, una táctica eficaz consiste en rodear y eliminar directamente a los comandantes enemigos, aunque también es posible destruir sus unidades una por una. Las batallas defensivas pueden ganarse resistiendo durante un número determinado de turnos o impidiendo que el ejército atacante atraviese la última línea de defensa.
La pérdida de unidades es menos definitiva que en anteriores entregas. Los monstruos derrotados pueden recuperarse mediante objetos de resurrección, cuya disponibilidad se renueva al terminar cada temporada. Los personajes esenciales para la historia tampoco desaparecen permanentemente al caer, lo que convierte esta entrega en una experiencia más permisiva, aunque reduce parte de la tensión asociada tradicionalmente a la supervivencia de los ejércitos.
Además de las seis campañas, Brigandine: Abyss incorpora un amplio modo Misión que permite controlar cualquiera de las 24 facciones de Meltitea. Cada una presenta una situación inicial y una condición de victoria diferente. Algunos gobernantes deben pagar una deuda al final de cada temporada, otros necesitan acumular una determinada cantidad de dinero, restaurar una ciudad o conquistar todo el continente antes de que se agote el límite de tiempo.
Este modo ofrece una estructura más abierta y cercana al planteamiento clásico de la saga. Las diferencias entre recursos, dirigentes, posición geográfica y objetivos obligan a utilizar estrategias distintas en cada partida. Sumando las campañas narrativas y los desafíos de las 24 facciones, sus responsables estiman que completar todo el contenido puede requerir más de 200 horas.
Visualmente, el juego combina ilustraciones bidimensionales de estilo anime con campos de batalla y unidades tridimensionales creados mediante Unreal Engine 5. Los escenarios representan bosques, fortalezas, montañas y diferentes regiones de Meltitea, con elementos como desniveles, murallas o zonas inaccesibles para las unidades terrestres. La banda sonora, compuesta por Rei Kondoh, utiliza temas orquestales para acompañar las campañas y los enfrentamientos; su edición digital incluye 57 composiciones.
El juego dispone únicamente de voces en japonés y textos en inglés, francés, alemán, japonés y chino tradicional o simplificado. Por tanto, no cuenta con traducción al español. La versión para PC incluye además una edición Deluxe con el juego, un libro de arte digital y la banda sonora completa.
En cuanto a la recepción, las valoraciones de la prensa han sido variadas, con una media cercana al notable. Los análisis han destacado la combinación de estrategia territorial y combate táctico, la gran cantidad de monstruos, las posibilidades de composición de los ejércitos, el sistema Rally y el extenso modo Misión. La preparación de tropas y la conquista progresiva del continente pueden resultar especialmente adictivas para quienes disfrutan administrando numerosos personajes y recursos.
Las críticas se han centrado en una historia poco desarrollada, objetivos de combate repetitivos, mapas demasiado grandes, una inteligencia artificial predecible y una interfaz que obliga a realizar demasiados pasos para reorganizar unidades. También se han señalado problemas de rendimiento en PC, desequilibrios entre determinados rasgos y una presentación visual considerada inferior a la de The Legend of Runersia.
La recepción entre los usuarios de Steam ha sido inicialmente mayoritariamente negativa. Parte de la comunidad veterana considera que la progresión de clases es más restrictiva, que existen demasiados dirigentes genéricos y que el modo Historia limita excesivamente la libertad de conquista. Otros jugadores valoran positivamente la accesibilidad de sus sistemas y encuentran en el modo Misión una experiencia más exigente, flexible y fiel al espíritu estratégico de la serie.
En conjunto, Brigandine: Abyss ofrece una extensa mezcla de conquista territorial, gestión de ejércitos y combates por turnos con más de cien unidades y numerosas campañas. Su contenido y posibilidades tácticas pueden resultar muy atractivos para los aficionados a los juegos de estrategia de larga duración, aunque su irregular presentación, los problemas técnicos iniciales y algunos cambios controvertidos respecto a entregas anteriores impiden que su regreso haya convencido por igual a toda la comunidad.



En resumen










































































