Sony ya está preparando el salto generacional de PlayStation, aunque todavía no haya presentado oficialmente PS6. En su último informe financiero, correspondiente al año fiscal cerrado el 31 de marzo de 2026, la compañía japonesa afirma que ha incorporado a sus previsiones un aumento de las inversiones destinadas a su "plataforma de próxima generación", una referencia al futuro hardware de la marca PlayStation.
La mención aparece dentro del apartado Game & Network Services, el segmento que engloba PlayStation, PS5, software, servicios y el ecosistema digital de la compañía. Sony prevé que esta división alcance en el año fiscal 2026 unas ventas de 4,42 billones de yenes (unos 25.550 millones de euros), por debajo de los 4,68 billones registrados en el ejercicio anterior (27.050 millones de euros), debido principalmente a una caída en las ventas de hardware. Sin embargo, espera que el beneficio operativo suba de 463.300 millones de yenes (unos 2680 millones de euros) a 600.000 millones de yenes (3470 millones de euros).
PlayStation mira al futuro mientras PS5 entra en una nueva etapa
El dato más relevante está en la explicación de esa previsión. Sony señala que, si se compara con el beneficio operativo del año anterior excluyendo elementos extraordinarios, la previsión para 2026 se mantiene prácticamente estable porque ya incluye un aumento de la inversión en la plataforma de próxima generación. Es decir, PlayStation está destinando más recursos al futuro relevo de PS5, aunque ese gasto limita el crecimiento inmediato de sus beneficios.
La compañía también afirma que, si se excluyen esos factores, el beneficio generado por su negocio actual debería crecer a un ritmo de doble dígito. Esta lectura encaja con una PlayStation que continúa apoyándose en los servicios, el software y una base de usuarios muy amplia, mientras empieza a preparar el terreno para su siguiente consola. Sony no utiliza el nombre PlayStation 6 en el documento, pero la referencia a la plataforma de próxima generación apunta claramente a la sucesora de PS5.
De cara al nuevo ejercicio, Sony espera que las ventas de hardware de PS5 dependan del volumen de memoria que pueda conseguir "a precios razonables", y calcula que la rentabilidad del hardware se mantendrá en niveles similares a los del año anterior. Esto apunta a una etapa de transición, en la que PS5 seguirá siendo el centro del negocio a corto plazo, pero PlayStation ya está destinando más recursos a su próxima generación.



























