Información del juego
Moss: The Forgotten Relic es una aventura de acción, plataformas y puzles en tercera persona desarrollada por Polyarc con la colaboración de Blackbird Interactive y publicada por la propia Polyarc. Lanzada el 16 de julio de 2026, está disponible para PC, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2. A diferencia de las entregas originales, esta versión está diseñada para jugarse en una pantalla convencional y no requiere un dispositivo de realidad virtual.
La aventura completa de Quill adaptada fuera de la realidad virtual
Moss: The Forgotten Relic no es una nueva entrega ni narra una historia independiente sobre una reliquia desconocida. Se trata de una versión definitiva y reimaginada que une en una sola campaña los contenidos de Moss, Moss: Book II y la expansión Twilight Garden. Las dos aventuras, publicadas originalmente para realidad virtual en 2018 y 2022, han sido adaptadas a mando, teclado y ratón mediante nuevos controles, cámaras y secuencias cinematográficas.
La historia comienza cuando Quill, una joven ratona que vive en un pequeño asentamiento del bosque, descubre un misterioso fragmento de cristal. Ese encuentro establece una conexión entre la protagonista y el jugador, conocido dentro del relato como el Lector. Cuando su tío Argus es capturado, Quill abandona la seguridad de su hogar y se adentra en un reino en ruinas dominado por fuerzas arcanas, criaturas mecánicas y peligros mucho mayores que ella.
La segunda parte continúa directamente los acontecimientos del primer juego. Quill debe enfrentarse a una nueva amenaza relacionada con los cristales y con el poder que mantienen sobre el mundo. A lo largo del viaje conoce aliados, obtiene armas y habilidades adicionales y descubre nuevos lugares de un reino marcado por antiguas guerras. Ambas historias se presentan ahora de manera continua, evitando tener que iniciar juegos separados.
La jugabilidad combina el control directo de Quill con las capacidades especiales del Lector. La ratona puede correr, saltar, trepar, esquivar y utilizar su espada para enfrentarse a insectos, guardianes y criaturas arcanas. Al mismo tiempo, el jugador puede manipular determinados objetos del escenario, activar mecanismos, mover plataformas, curar a la protagonista e intervenir sobre algunos enemigos para utilizarlos durante los puzles.
Esta combinación da lugar a una estructura en la que Quill y el Lector deben colaborar constantemente. Algunos acertijos exigen colocar plataformas mientras la ratona atraviesa una zona, abrir caminos desde otra perspectiva o controlar temporalmente a una criatura para que active un interruptor. Aunque ya no existe la interacción física proporcionada por los mandos de realidad virtual, los controles tradicionales intentan conservar la sensación de que el jugador forma parte del mundo y no es únicamente un observador externo.
Los escenarios están construidos como dioramas tridimensionales llenos de pequeños detalles. Bosques, bibliotecas abandonadas, templos, castillos, jardines y ruinas aparecen desde una perspectiva elevada que recuerda a una maqueta animada. La nueva cámara inteligente sigue a Quill entre las diferentes habitaciones y ajusta el encuadre para mostrar los puzles, peligros y momentos narrativos sin necesidad de que el jugador ocupe físicamente el espacio como sucedía en realidad virtual.
El combate es accesible, aunque gana complejidad durante la segunda mitad de la aventura. Quill puede ejecutar ataques rápidos, esquivar golpes y utilizar diferentes armas introducidas en Moss: Book II, cada una con aplicaciones tanto ofensivas como ambientales. Algunas permiten destruir barreras, activar mecanismos alejados o enfrentarse a enemigos protegidos, conectando la progresión del combate con la resolución de puzles.
El paquete incluye íntegramente Twilight Garden, la expansión del primer Moss. Este contenido añade nuevas cámaras y desafíos opcionales repartidos por la campaña, con puzles más elaborados, enfrentamientos adicionales y recompensas que pueden utilizarse durante la aventura principal. También existen fragmentos, pergaminos y secretos escondidos fuera del camino más evidente para quienes quieran explorar cada escenario.
Polyarc ha revisado el ritmo, los controles y la presentación para adaptarlos a PC, consolas y dispositivos portátiles. Entre las novedades se encuentran gráficos y rendimiento mejorados, nuevas escenas cinematográficas realizadas específicamente para esta edición y transiciones que conectan mejor los dos juegos. La versión para Steam está además verificada para Steam Deck.
La relación entre Quill y el jugador continúa siendo el centro emocional de la experiencia. La protagonista mira directamente hacia la cámara, utiliza gestos para comunicarse, celebra los éxitos y solicita ayuda cuando encuentra un obstáculo. Sus movimientos de orejas, expresiones y pequeñas reacciones permiten transmitir su personalidad sin recurrir constantemente al diálogo, manteniendo la ruptura de la cuarta pared que distinguía a los juegos originales.
La aventura presenta una dificultad moderada y está pensada para resultar accesible incluso a personas poco acostumbradas a los juegos de acción. Además de diferentes ayudas, esta edición incorpora la opción “Omitir combate”, que permite saltarse determinados enfrentamientos y concentrarse en la historia, los puzles y la exploración. Esta función amplía el público potencial sin modificar el contenido para quienes prefieran completar todas las batallas.
El apartado visual conserva la estética de cuento fantástico ilustrado de la serie, con personajes antropomórficos, construcciones diminutas y restos gigantescos de civilizaciones antiguas cubiertos por la vegetación. La iluminación, las texturas y los efectos han sido mejorados para esta adaptación. La banda sonora orquestal vuelve a estar compuesta por Jason Graves, acompañado por las interpretaciones vocales de Malukah, reforzando el tono emotivo y aventurero de la historia.
El juego incluye voces en inglés, francés, alemán, japonés y chino, además de interfaz y subtítulos en español. Las versiones originales para realidad virtual continúan disponibles por separado, mientras The Forgotten Relic está orientado a quienes quieran descubrir la historia de Quill sin utilizar un visor o prefieran jugar en consola portátil y pantalla tradicional.
En cuanto a la recepción crítica, Moss: The Forgotten Relic obtuvo una media inicial de 81 sobre 100 en Metacritic. Los análisis elogiaron especialmente el carisma de Quill, la dirección artística, los puzles ambientales y la forma en la que Polyarc consiguió trasladar una experiencia nacida en realidad virtual a controles convencionales. Medios como IGN, Creative Bloq y GamingBolt le concedieron puntuaciones de 8 sobre 10, mientras ZTGD y Gaming Cypher alcanzaron el 9.
La recepción de la comunidad también ha sido muy positiva. En Steam mantiene aproximadamente un 92 % de opiniones favorables, y los usuarios de PlayStation le han otorgado una valoración cercana a las cinco estrellas. Los jugadores destacan la posibilidad de disfrutar de las dos entregas como una única aventura y la calidad de los escenarios, la música y las animaciones.
Las principales críticas se centran en que la adaptación pierde inevitablemente parte de la presencia física y cercanía que proporcionaba la realidad virtual. Algunos puzles, plataformas y combates también pueden resultar sencillos para jugadores experimentados, y ciertos escenarios conservan una estructura claramente diseñada alrededor de cámaras estáticas. Aun así, la nueva presentación consigue mantener gran parte del encanto de los originales.
En conjunto, Moss: The Forgotten Relic es la forma más accesible y completa de conocer la historia de Quill fuera de la realidad virtual. La unión de Moss, Moss: Book II y Twilight Garden, acompañada de controles adaptados, mejoras visuales, nuevas cinemáticas y opciones de accesibilidad, convierte esta edición en una aventura de fantasía especialmente recomendable para quienes disfrutan de los puzles, los mundos de cuento y las historias centradas en la relación entre jugador y protagonista.

















































