Información del juego
Verho: Curse of Faces es un RPG de acción, exploración y mazmorras en primera persona desarrollado por Kasur Games y publicado por CobraTekku Games. Se lanzó originalmente el 10 de noviembre de 2025 para PC a través de Steam y GOG, y el 30 de julio de 2026 llegó también a PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch. Inspirado abiertamente en la tradición de King’s Field, Shadow Tower y Lunacid, propone una aventura individual de ritmo pausado, combate deliberado y exploración poco guiada dentro de un mundo de fantasía oscura marcado por una maldición mortal.
Un mundo en el que mostrar el rostro significa morir
La historia transcurre después de la denominada Era de la Soledad, un periodo catastrófico iniciado por la Maldición de los Rostros. Bajo sus reglas, revelar el rostro ante otra persona provoca una muerte instantánea. La humanidad estuvo cerca de desaparecer hasta que, después de 264 años de aislamiento, apareció una protección capaz de contener sus efectos: las máscaras.
Desde entonces, las máscaras se han convertido en un elemento imprescindible para la supervivencia y en el centro de la identidad social. Nadie puede mostrar su verdadero aspecto y cada encuentro está condicionado por la desconfianza, el miedo y la imposibilidad de saber quién se oculta detrás de cada figura. El jugador viaja hasta la antigua tierra de Yariv, considerada el posible origen de la maldición, para investigar sus secretos y decidir si intenta liberar al mundo de ella o aprovechar su poder para sus propios fines.
La llegada a Yariv deja al protagonista atrapado en una extraña niebla que afecta a los recuerdos de quienes entran en el territorio. A partir de ese momento comienza un viaje por fortalezas abandonadas, templos, pantanos, cavernas, pueblos olvidados y paisajes corrompidos. La narración no se presenta mediante largas secuencias cinematográficas, sino a través de conversaciones, descripciones de objetos, arquitectura, accesos ocultos y pequeños detalles repartidos por los escenarios.
La estructura del mundo recompensa la observación y la curiosidad. Las zonas combinan pasadizos laberínticos, espacios abiertos, plataformas, trampas, puertas cerradas y rutas secundarias que terminan conectándose mediante atajos. Los santuarios del Hacedor sirven como puntos de descanso, lugares para desarrollar al personaje y destinos de viaje rápido. Al desbloquear escaleras, ascensores y puertas desde el lado opuesto, territorios que inicialmente parecen confusos terminan convirtiéndose en espacios familiares.
Verho: Curse of Faces ofrece muy poca orientación directa. No dispone de un mapa convencional ni de un registro detallado de misiones, por lo que es necesario recordar indicaciones, interpretar las palabras de los personajes y regresar a lugares visitados anteriormente. Este planteamiento refuerza la sensación de descubrimiento, aunque también puede provocar desorientación entre quienes prefieran objetivos claramente señalados.
El combate se desarrolla en primera persona y obliga a controlar la distancia, el movimiento y el momento exacto de cada golpe. Los ataques cuerpo a cuerpo deben cargarse antes de soltarlos, y ejecutar el movimiento en el instante adecuado produce impactos críticos. Retroceder, preparar el arma y acercarse cuando aparece una abertura resulta normalmente más eficaz que atacar de forma continua.
El jugador puede especializarse en fuerza, destreza o magia y utilizar una amplia selección de espadas, grandes armas, hachas, escudos y hechizos rúnicos. Algunas máscaras funcionan como arquetipos iniciales relacionados con guerreros, ladrones o hechiceros, mientras que otras encontradas durante la aventura modifican atributos y favorecen diferentes estilos de juego. También existen objetos que permiten redistribuir los puntos para probar configuraciones distintas sin comenzar una partida nueva.
Los enemigos pueden derrotar al protagonista con pocos ataques y suelen perseguirlo durante largas distancias. Yariv también contiene lagos venenosos, lava, pinchos, abismos y otras amenazas ambientales. Los jefes alternan enfrentamientos sencillos basados en reconocer unos pocos patrones con combates más elaborados que exigen saltar, agacharse o esquivar ataques de varias fases. Algunos adversarios y zonas completas son opcionales y solo aparecen al explorar caminos apartados.
Los habitantes que todavía permanecen en Yariv ofrecen información, comercian, mejoran el equipo o protagonizan pequeñas misiones. Sus historias avanzan al encontrarlos nuevamente en diferentes lugares y, dependiendo de las acciones del jugador, algunos pueden proporcionar ayuda durante determinados enfrentamientos. No obstante, sus indicaciones suelen ser ambiguas y buena parte de la historia debe reconstruirse sin recibir explicaciones directas.
Visualmente, Verho: Curse of Faces emplea una estética retro inspirada en los RPG tridimensionales de la primera PlayStation. Sus modelos poligonales, texturas de baja resolución, colores intensos y escenarios cubiertos por niebla no buscan realismo, sino recuperar la sensación inquietante de los juegos de finales de los años noventa. También incluye filtros visuales opcionales para acentuar todavía más esta presentación clásica.
La banda sonora fue compuesta por Valentino Cervini y combina ambientación oscura, melodías de fantasía y piezas interpretadas con guitarra. La música cambia considerablemente entre regiones y contribuye a diferenciar pantanos, templos, asentamientos y escenarios subterráneos. Las conversaciones cuentan con voces en inglés, mientras que los textos y subtítulos están disponibles en varios idiomas, incluido español de España.
El juego conserva una demo gratuita en Steam que permite probar su exploración, combate y ritmo antes de adquirir la versión completa. Esta opción resulta especialmente útil porque su diseño deliberadamente anticuado, la ausencia de indicaciones constantes y la aspereza de algunos sistemas están dirigidos a un público muy concreto.
Coincidiendo con el estreno en consolas se publicó gratuitamente la actualización Chaos. Su principal incorporación es el modo Randomizer, que altera la distribución de enemigos y otros elementos para producir recorridos imprevisibles. También añade un modo Hardcore destinado a jugadores que ya conocen Yariv y buscan una experiencia considerablemente más exigente. Estas variantes amplían la rejugabilidad una vez completada la campaña convencional.
En cuanto a la recepción, Verho: Curse of Faces mantiene una valoración muy positiva en Steam, con aproximadamente un 91 % de opiniones favorables entre cerca de 1.200 reseñas. Medios como Gaming Nexus, Generación Gamer y RPGFan le otorgaron puntuaciones de 9 sobre 10, destacando su atmósfera, el diseño interconectado de Yariv, la variedad de escenarios y su fidelidad al espíritu de King’s Field.
Las críticas se concentran principalmente en la repetición de algunos enemigos, ciertos jefes demasiado simples, comportamientos poco pulidos y la facilidad con la que es posible perder el hilo de una misión. Las opiniones recientes de Steam también son menos entusiastas que la media histórica. Aun así, para los aficionados a los RPG retro, la exploración sin demasiadas ayudas y la fantasía oscura, esas asperezas forman parte de una identidad muy deliberada.
En conjunto, Verho: Curse of Faces es uno de los representantes más destacados del pequeño subgénero de los King’s Field-like. Su mundo interconectado, el combate basado en paciencia y precisión, los numerosos secretos y la poderosa idea de una sociedad obligada a ocultar sus rostros sostienen una aventura que prefiere el misterio y el descubrimiento personal a la acción inmediata de los soulslike contemporáneos.














































