Fue gracias al trailer que acompaña estas líneas el que conociera la existencia de esta película. Desde ese día... bueno, no diré que conté los días hasta su estreno pero sí que estaba interesado en darle un visionado en cuanto pudiese. Aún así, me fue imposible acercarme antes al cine de Santiago, pues entre estudiar para los futuros exámenes y los muchos días de vagancia que sufrí este último mes la cosa se tuvo que posponer una y otra vez. Hoy, finalmente, he ido a comprobar si todas las críticas negativas que había oído de la misma eran merecidas o no. En mi opinión, para nada.
American Pie: El reencuentro es, simple y llanamente, American Pie. No sé qué esperaba encontrar toda la gente que la puso a parir, pero yo vi justo lo que buscaba: una comedia muy entretenida con la que pasar un rato ameno riéndome de las payasadas de los protagonistas. Y vaya si lo hice.
No me enrrollaré hablando de si las interpretaciones dan la talla o de si el de al lado no paraba de hacer ruido mientras comía (la verdad es que no, el cine estaba como siempre casi vacío), solo diré que todo aquel que haya disfrutado con las anteriores películas le de una oportunidad. Es una peli divertida que encantará a los fans de la saga (sobre todo por las muchas referencias a situaciones de anteriores películas) y aquellos que busquen una comedia con la que pasar el rato estos días antes de los finales.
Eso sí, antes de cerrar esto me gustaría dedicarle unas palabras a algo que consideraba imprescindible en esta saga: mandar a la puta calle a la que doblaba en las anteriores películas a Michelle. Dios, en serio, era frustrante tener que aturar sus diálogos, parecía que estaba leyendo un puto papel. No sé si en V.O. también hablaba así, pero fuera lo que fuera agradezco el cambio de registro de ese personaje.