Geralt de Rivia volverá pronto. En 2027 llegará Songs of the Past, la tercera expansión de The Witcher 3: Wild Hunt, que nos pondrá de nuevo en la piel de un Brujo al que no le dejan retirarse. En Gamescom hemos podido ver una presentación en la que CD Projekt nos ha ofrecido un aperitivo de una región con nuevas misiones, monstruos, personajes que conocer y aventuras; un lugar que, pese a lo que pueda parecer por el tráiler, es colorido y simpático. Como también lo es el inolvidable Jeskier, quien tendrá un rol fundamental en la trama principal.
La expansión codesarrollada por CD Projekt y Fool’s Theory (quienes también tienen entre manos The Witcher Remake) se beneficiará de todo lo que trae consigo la versión mejorada de The Witcher 3. Si la filtración y posterior anuncio de Songs of the Past fue toda una sorpresa, más aún lo ha sido el recién presentado The Witcher 3 Wild Hunt: Remastered, una actualización gratuita (con las expansiones de regalo si no las tenías) que saldrá el 29 de septiembre. Sus incontables novedades van mucho más allá de mejorar los gráficos y adaptarlo a Switch 2. Aunque nos vamos a centrar en la expansión, algunas de ellas tendrán cabida en estas impresiones.
Letten, un idilio no tan idílico
Antes de entrar en materia narrativa o jugable, lo fundamental es hablar de la nueva región y lo que trae consigo. Geralt viaja a Letten, un lugar inspirado en paisajes polacos y británicos que en el gameplay que hemos visto se presenta como un lugar idílico: bosques frondosos de un verde brillante, el bonito azul de los lagos, extensos cultivos para elaborar una popular bebida alcohólica y caminos empedrados que conducen a pueblos apacibles.
Aquí viven desconectados del continente, de las preocupaciones de sus gentes y de sus peligros.

Mientras el Brujo recorría esos prados, caminos y aldeas, ya sea a pata o trotando sobre Sardinilla, que por supuesto que vuelve, salían a relucir las mejoras gráficas del remaster, especialmente el trazado de rayos (se mostró la versión para ordenador en un PC de gama alta), la vegetación más densa y las texturas. Pero por encima de todo eso resaltaba que Letten es un lugar bastante más vivo que las otras regiones que hemos visitado.
CD Projekt dice que en esta "tierra de la abundancia" han retocado lo que llaman sistema de comunidad: cómo se comportan los personajes no jugadores, las actividades que pueden realizar y sus reacciones ante Geralt. Los NPC podrán conducir carromatos, los barqueros ahora saludan a Geralt cuando navegamos, los perros se dejan acariciar, los niños juegan entre ellos, las parejas discuten. Hay algunos que barren y otros que pintan el idílico paisaje. Pero lo que más vimos era gente resacosa.

No vimos el antes, pero sí el después. Geralt se despertaba bajo un árbol en claro guiño al inicio de Wild Hunt. Al parecer, la noche anterior había habido una fiesta tradicional en la que todo el pueblo da buena cuenta de la bebida por la que se lo conoce. El Brujo, inmune a la resaca, recorre el lugar mientras unos vomitan por ahí, otros se disculpan con sus parejas por allá y alguno que otro duerme la mona donde pilla.
Jaskier, en primer plano
Hasta que se da cuenta de que en plena borrachera nocturna quizá haya perdido a su amigo. Un tipo tiene el laúd de Jaskier, quien nunca se separaría de él si estuviera en sus cabales. El tono jocoso de toda la secuencia continúa en la conversación con este hombre para tratar, según como prefiera el jugador, dialogando o a puñetazos, que le devuelva el instrumento.

La gracia continúa cuando Geralt va en busca de desayuno y de su compañero de aventuras a su mansión; recordemos que Jeskier es el Vizconde de Lettenhove. En su lugar el Brujo se ve en una situación incomodisima donde tiene, opciones de diálogo mediante, un puñado de oportunidades para echar leña al fuego de la discusión sobre Jeskier que tienen su abuela y su prima Lilla, un personaje clave para la trama.
Esa secuencia y otras que vienen después demuestran que el lenguaje cinematográfico de CD Projekt ha mejorado en los más de diez años que han pasado desde la anterior expansión. Aunque a The Witcher 3 los años no le pasan en balde, el buen ritmo de los diálogos, los tiros de cámara, las interpretaciones y la iluminación, entre otros elementos, elevan la puesta en escena de las abundantes cinemáticas y diálogos.

Esa misma secuencia también demuestra que al estudio polaco se le sigue dando genial eso de desarrollar poco a poco una misión épica a partir de un inicio que parece poca cosa. Sin entrar en detalles que pueden rozar la barrera de los spoilers, la búsqueda del colega ebrio llevan a Geralt y a Lilla a un bosque tenebroso donde aguardan misterios y peligros; así, la expansión empieza a adquirir un tono oscuro que enlaza con el visto en The Witcher 4 y que pone a Jeskier y su familia en el centro de la trama principal, una de las muchas aventuras que el Brujo vivirá en Lotten.
Un Brujo más ágil y poderoso
Los monstruos de esta parte, tanto los conocidos como alguno nuevo, además del jefe, permitieron mostrar en la presentación otras novedades de la remasterización y de la expansión. En cuanto a las primeras, la más evidente es que el combate es más espectacular: las acciones a realizar son las mismas, pero el movimiento de la cámara, las nuevas animaciones y la mayor agilidad de Geralt lo modernizan.

A este respecto, un cambio con potencial: el árbol de habilidades se ha renovado de manera que hay más posibilidades para personalizar a Geralt según el estilo de juego de cada jugador. Más allá del diseño del menú y la confirmación de que hay nuevos poderes, no sabemos hasta dónde llega esta renovación, pero nos acordamos de lo que hizo CD Projekt con Cyberpunk 2077 en este sentido y es fácil tener altas las expectativas. Además, en Songs of the Past Geralt cuenta, además de con sus espadas de plata y de acero, con un gancho cuya versatilidad aún está por demostrar, pero que de momento nos ha regalado sangrientas ejecuciones.
Geralt vuelve del retiro en 2027
Este primer vistazo a Songs of the Past nos deja claro que es más que un aperitivo ligero para amenizar la espera hasta el plato principal, The Witcher 4. La última aventura de Geralt pone en primer plano a un personaje muy querido por los fans, nos lleva a una interesante región aparentemente idílica que esconde oscuros secretos, y siempre bajo las limitaciones de un juego que tiene ya 11 años, ensalza el buen hacer, tanto formal como de fondo, de CD Projekt a la hora de contar historias. Será una expansión tan contundente como la alabada Blood & Wine, y además de misiones, monstruos y personajes, también trae de vuelta la obsesión por el Gwent.
Hemos realizado estas impresiones tras asistir a una presentación de CD Projekt RED en Gamescom.
































