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PS4, Switch, XBOne:
También en: PC Switch PS4 XBOne
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: 3D Realms
Producción: 3D Realms
Distribución: PlayStation Network
Precio: 24,99 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: -
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Análisis Ion Fury, un shooter al puro estilo de los 90 (PS4, Switch, Xbox One)

El último shooter de 3D Realms llega a consolas con la diversión de los clásicos pero una conversión algo mejorable.
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Actualizado: 21:31 17/8/2020
Análisis de versiones PS4, Switch, Xbox One.
Otros análisis: PC

El pasado verano los usuarios de PC "encontraron" un shooter que bien podía ser un lanzamiento perdido de los años 90, Ion Fury de la mítica 3D Realms. Realmente se trata de una novedad indie pero que buscaba precisamente eso, recuperar las sensaciones y jugabilidad que podrían dar Duke Nukem 3D, Doom o Blood pero con un juego completamente original, tal y como han hecho Dusk o Amid Evil en los últimos años. El desarrollo no ha estado exento de alguna curiosidad, como el cambio de nombre original –Ion Maiden, que no gustó demasiado a cierta banda de heavy metal- y ahora llega a consolas.

Es hora de patear traseros

Una de las razones de que nos gustase tanto Ion Fury, como os contamos en su análisis de PC es que simplemente ofrece lo que promete. Quizás no sea el juego más atractivo para las nuevas generaciones, que se echarán para atrás cuando vean que no incluye modos multijugador, que la decoración y enemigos son 2D o que los mapas no son pasillos repletos de indicadores de tu próximo objetivo. Eso sí, es verdad que su protagonista Shelly Bombshell Harrison, que intenta ser una aguerrida versión femenina de Duke –sobre todo por las frases chulescas que escupe a sus enemigos, si bien esta vez no son comentarios de mal gusto-, está muy lejos de derrochar el carisma de otros protagonistas del pasado, pero tampoco es que el título busque impresionarnos con su historia. Básicamente tenemos a un malvado científico y su culto de seguidores mejorados cibernéticamente… Y no necesitamos mucho más para empezar a descargar plomo.

Mapas no lineales, oleadas de enemigos descerebrados, muchos secretos... 'Ion Fury' tiene todo lo que te gustó de los primeros FPS.

Así pues, estamos ante un shooter con el estilo típico del género en los 90, donde los enemigos no destacan especialmente por su inteligencia –la mayoría se lanzará hacia nosotros en cuanto nos vean- pero con suficiente poder de fuego como para dejar nuestra salud y escudo tiritando si caemos en fuego cruzado, sobre todo en los niveles de dificultad más altos. El gunplay cumple con lo exigido, con tiros contundentes de la escopeta, el revólver o las bombas –y que son de lo más original del juego, al menos si lo comparamos con los auténticos shooter de los 90-, entre otros artilugios del arsenal. La munición no suele escasear –excepto con las armas más poderosas- pero podrías pasar apuros si fallas constantemente con tu puntería; en el peor de los casos puedes hacer uso de la porra eléctrica.

Igualmente, otro de los aspectos que mencionamos en nuestro análisis original es que los mapas son un poco laberínticos, con las típicas puertas bloqueadas que requieren tarjetas de colores que antes debes encontrar por otros rincones del escenario. No hay un mapa que te indique la salida de la zona, no hay un registro de los objetos que necesitas, olvídate de la regeneración de salud automática y debes tener en cuenta que juega con las alturas, pues hay muchos tejados o lugares un poco ocultos que esconden recompensas. Hay secretos a la vieja usanza, y en más de una ocasión al pasar de área recibirás un mensaje de haber perdido más de una decena de zonas ocultas. Ya no sólo interesará investigar todo el mapa por coleccionismo, sino que a veces hay importantes ayudas de salud o munición.

Hablando concretamente de la versión para consola, el control en Ion Fury nunca alcanza la precisión que podremos obtener con el combo del ratón y teclado, algo que ya se podía imaginar, pero es más duro de lo que nos gustaría, e inferior a otros juegos retro que hemos probado en consola –el mismo Duke Nukem 3D: 20th Anniversary World Tour-. Se puede ajustar la sensibilidad de apuntado aunque no invertir de la cámara –esto va en gustos, pero habrá usuarios que lo echarán de menos-. Nuestra recomendación sin duda es jugarlo en PC, la sensación con pad no es la misma.

El arsenal a tu disposición es suficiente para arrasar con el ejército de enemigos al que te enfrentas.

Una versión que no es perfecta

Ion Fury corre en Build Engine, visto en Duke Nukem 3D, Shadow Warrior o Blood, así que transmite perfectamente la atmósfera de un juego que podrías haber disfrutado en un viejo Pentium salvo por algún efecto más trabajado aquí y allá, más distancia de dibujado y ciertos lugares bien decorados. A la experiencia retro se le añaden algunas novedades más habituales hoy día, como el premio por los tiros a la cabeza, guardado automático –que no puntos de control cada dos pasos- y algunas físicas.

Aun así, hay aspectos que podrían estar más trabajados y que harían la experiencia mucho mejor para los tiempos que corren, como más interactividad con el escenario. Hay otro aspecto un poco molesto, y son las pequeñas pausas al pasar de área, una carga mínima pero suficientemente visible como para extrañar cuando, superproducciones mucho más vistosas enmascaran esto con carga en segundo plano. Es cierto que el mapa permite en muchas ocasiones volver atrás, pero no deja de ser incómodo.

Igualmente, sin entrar en las limitaciones técnicas autoimpuestas por el estilo visual que busca –texturas con pixels como puños, una iluminación de 1995…- lo cierto es que la variedad de enemigos podría ser mayor, y se echa en falta un poco más de personalidad en su estética, que a veces parece un simple MOD de Duke Nukem 3D; quizás esa sea su intención, pero hay margen para presentar un buen homenaje al género y a la vez aportar algo un poco diferente, evitar las odiosas comparaciones. La música rock con efectos MIDI pone la guinda al sonido.

A todas estas virtudes y defectos –o al menos, carencias- se añade otra que nos ha sorprendido para mal y que debería estar eliminada: pequeños tirones en la fluidez del juego, el fallo del stuttering. Un poco incomprensible que un título que debería funcionar como la seda en la primera PlayStation tenga un rendimiento bueno la mayor parte del tiempo, pero no siempre; esos supuestos 60 fps dan la impresión de caer de vez en cuando independientemente de la acción o enemigos en pantalla. Parece una ironía que juegos como Doom 2016 o Doom Eternal muestran más estabilidad en consola que Ion Fury, pero es así.

La versión de consolas sufre algún problema puntual de rendimiento, lo cual no deja de ser extraño en un juego tan modesto técnicamente.

Conclusiones

Ion Fury en consolas es, igual que en PC, un viaje nostálgico para quienes vivieron la evolución de los shooters en primera persona, desde Wolfenstein 3D a la llegada de juegos con más músculo gráfico y polígonos, tipo Quake o Unreal. Probablemente funcionará también para las nuevas generaciones porque es divertido y más elaborado que la campaña de muchas superproducciones de las grandes sagas actuales –e infinitamente mejor que Duke Nukem Forever-, pero es indudable que hay un extra para quienes instalaban estos juegos en MS-DOS o Windows 95; aunque tienen su encanto, hay mecánicas que han sido pulidas con el tiempo y quizás después de 10 horas Ion Fury se hace un poco repetitivo.

La versión para consola no se diferencia mucho del PC salvo por un control algo más durillo que quizás impida afrontar con garantías los niveles de dificultad más altos, pero sigue siendo una delicia pegar tiros a hordas de enemigos salvajes, explorar escenarios con distintas alturas y dar más de una vuelta por callejones sin tener claro nuestro destino. Sensaciones que muchos no sentían desde hace más de 20 años.

Hemos realizado este análisis en PS4 Pro con un código que nos ha proporcionado 1C Publishing.

NOTA

7.5

Puntos positivos

Un shooter al puro estilo de los 90.
Mapas que te harán explorar.
Divertido y con el punto justo de dificultad.

Puntos negativos

Una conversión que no siempre funciona fluida.
El control con pad pierde mucho, al menos en este juego.
Algunos aspectos, como la IA, son mejorables.

En resumen

A Ion Fury le falta una pequeña dosis de genialidad para sorprender y pulir la experiencia en consola, pero sigue siendo un divertidísimo shooter que homenajea los orígenes de uno de los géneros más populares.