Durante siete temporadas y más de 140 episodios, New Girl se convirtió en una de las comedias televisivas más reconocibles de la década de 2010. La serie, emitida entre 2011 y 2018, tuvo en Zooey Deschanel a su gran protagonista gracias al personaje de Jess. Sin embargo, detrás del éxito de la producción también hubo jornadas de trabajo especialmente agotadoras que, años después, la actriz ha recordado con bastante claridad.
Deschanel habló sobre aquella etapa durante una entrevista en el podcast We're Here to Help, donde explicó hasta qué punto podía llegar a ser exigente el ritmo de grabación. Según sus palabras, los días de rodaje se alargaban tanto que regresar a casa se convertía en todo un desafío.
La actriz reconoce que terminaba completamente agotada después de pasar tantas horas en el set. “Volvía a casa del trabajo y casi me quedaba dormida”, recuerda al hablar de aquella época. Un cansancio que, además, suponía un problema añadido porque el reparto tenía que desplazarse por sus propios medios después de terminar de grabar.
En ese contexto, Deschanel encontró una solución tan sencilla como familiar. Cuando se encontraba demasiado cansada para conducir, llamaba a su madre durante el trayecto de vuelta. Ella se despertaba en mitad de la noche para hablar con su hija y mantenerla despierta hasta que llegara a casa.
“Le decía: ‘Estoy muy cansada. No puedo conducir a casa’. Y se despertaba para hablar conmigo y así mantenerme despierta”, explica la actriz. Un recuerdo que ahora comparte con cariño y que demuestra hasta qué punto aquellas interminables jornadas podían afectar incluso al regreso a casa.
Jake Johnson, coprotagonista de New Girl y compañero de Deschanel durante buena parte de la serie, también participó en la conversación y confirmó que el calendario de producción podía resultar excesivo. Para él, el agotamiento terminaba afectando incluso a la forma de trabajar delante de las cámaras.
“Te vuelves muy raro porque estás agotado”, explica Johnson. Después de tantas horas grabando, el cansancio hacía que el reparto entrara en una especie de dinámica absurda en la que cualquier pequeña ocurrencia podía convertirse en una fuente de diversión.
El actor recuerda especialmente las escenas compartidas con Damon Wayans Jr.: después de horas de trabajo, ambos empezaban a hacer cosas simplemente para conseguir que el otro se riera. Una situación que, según Johnson, solo podía aparecer después de pasar unas 13 horas en el set y llegar al punto en el que únicamente pensaba en marcharse a casa.
Han pasado ya varios años desde el final de New Girl, pero las experiencias vividas durante la producción siguen formando parte de los recuerdos más destacados de sus protagonistas. Para Deschanel, además, aquella serie continúa siendo uno de los trabajos más importantes de su carrera, aunque posteriormente haya explorado registros muy diferentes.
En los últimos años, uno de sus proyectos más destacados ha sido la miniserie documental ¿Qué comemos? con Zooey Deschanel, una producción alejada por completo del tono de comedia de New Girl y que demuestra la variedad de caminos que ha tomado la actriz desde que terminó la serie.
