La conclusión de Stranger Things, una de las series más influyentes de la última década, ha generado no solo debates sobre su epílogo emocional sino también sobre decisiones narrativas concretas que sorprendieron a los fans. Entre ellas, la ausencia total de Demogorgons en la batalla final contra Vecna y el Azotamentes en el final de la serie más exitosa de la historia de Netflix sido uno de los temas más discutidos en redes y medios especializados tras el estreno del capítulo que cierra la saga.
La “fatiga de Demogorgons” según el documental: la razón detrás de su ausencia en Stranger Things
En el documental detrás de cámaras One Last Adventure: The Making of Stranger Things 5, dirigido por Martina Radwan y estrenado hoy mismo, día 12 de enero de 2026, se revela que los propios creadores -los hermanos Duffer- contemplaron originalmente incluir a los Demogorgons en la confrontación del Abismo.
Pero como suele ocurrir en este tipo de cosas, durante las discusiones creativas, Ross Duffer expresó una preocupación que se ha viralizado como “Demogorgon fatigue” (fatiga de Demogorgons), en referencia a lo mucho que estos monstruos habían aparecido a lo largo de las cinco temporadas y la sensación de que podrían restar protagonismo a los villanos centrales de la historia: Vecna y el gigantesco Azotamentes. La guionista ejecutiva Kate Trefry respaldó esta idea en la conversación capturada para el documental.
Los Demogorgons, criaturas emblemáticas desde la primera temporada, se han transformado con cada ciclo narrativo: desde la amenaza que secuestra a Will Byers hasta la variedad de Demodogs y Demobats que aterrorizaron Hawkins en sus temporadas anteriores. Curiosamente, al llegar al clímax final, los creativos optaron por centrar la narrativa en el conflicto directo entre Once y los villanos con un alcance más mitológico, dejando el ejército de criaturas en un segundo plano. Eso sí, no ha todos les ha gustado la decisión.
Para muchos, resta espectacularidad o coherencia a la serie, dado el papel que estas bestias jugaron en momentos clave de entregas anteriores. Otros, por el contrario, han aplaudido el enfoque en la resolución emocional de los protagonistas principales y en el cierre de las evidentes motivaciones de sus respectivos arcos narrativos, dejando a un lado el simple espectáculo. El documental también destaca que otras ideas igualmente espectaculares, como una escena con un campo de huevos de Demogorgons al estilo de Aliens, fueron consideradas pero finalmente descartadas por cuestiones de ritmo e impacto narrativo. Y quizás de presupuesto, para ser honestos.
El debate sobre los Demogorgons y la aparente “fatiga” muestra cómo las decisiones creativas de una serie generan impacto en la cultura digital, especialmente en películas o series tan seguidas como estas. Sólo hay que echarle un ojo al fenómeno “Conformity Gate”, pasando por la crítica de seguidores y especialistas en este fenómeno pop. En cualquier caso, como venimos siguiendo en Vandal Random, allá de si la ausencia de estas criaturas fue acertada, Stranger Things ha dejado una huella en la manera de discutir los finales de las sagas modernas y cómo los creadores equilibran expectativas, nostalgia y sorpresa.















