Bruselas ha puesto el foco en Meta con una amenaza poco habitual por su rapidez: si la compañía no abre a terceros el acceso a la capa de asistentes de IA dentro de WhatsApp, la Comisión Europea se plantea imponer medidas provisionales para frenar un posible cierre del mercado “antes de que sea tarde”, tal y como informa EFE. La clave está en el argumento de “urgencia” por riesgo de daños “graves e irreparables” a la competencia, un umbral alto que la Comisión suele reservar para casos en los que el tiempo juega a favor del presunto infractor.
El detonante, según la Comisión, es el giro aplicado por la empresa en octubre: permitir dentro de WhatsApp solo su propio asistente, Meta AI, dejando fuera a rivales que quieran competir como copilotos o asistentes conversacionales integrados en el canal donde ya está la audiencia. La vicepresidenta responsable de Competencia, Teresa Ribera, lo enmarcó como un problema típico de “pasarela obligatoria”: cuando un servicio dominante funciona como puerta de entrada, negar el acceso a terceros puede estrangular el ecosistema entero de nuevas aplicaciones.
El freno cautelar que Bruselas puede activar
El instrumento que se baraja no es una multa final, sino un freno cautelar: las interim measures (medidas provisionales) previstas en el artículo 8 del Reglamento 1/2003, que permiten a la Comisión ordenar obligaciones temporales si aprecia urgencia y un riesgo real de daño irreparable mientras continúa el expediente. Ese estándar exige, además, una apreciación “prima facie” (a primera vista) de una posible infracción, precisamente para no convertir lo provisional en arbitrario.
El contexto es el expediente abierto en diciembre por presuntas prácticas anticompetitivas ligadas al acceso a WhatsApp para asistentes de IA de terceros. La Comisión da por probable que Meta tenga una posición muy fuerte en apps de comunicación en el Espacio Económico Europeo y teme que esa fuerza se traduzca en un “efecto palanca” para consolidar también su IA, en un mercado (el de los asistentes) que está naciendo ahora y donde las reglas del juego se fijan rápido.
Ámbito UE-EEE y el riesgo de un mosaico
La medida, si llega, se aplicaría en el conjunto de la UE y el Espacio Económico Europeo —incluidos Noruega, Islandia y Liechtenstein— con una excepción llamativa: Italia, donde, según se ha publicado, ya se empujó a la empresa a permitir la entrada de competidores a finales del año pasado. Ese matiz sugiere que Bruselas quiere evitar un “mosaico” regulatorio país a país y llevar el caso a un marco común.
En un entorno donde Meta integra IA también en Facebook, Instagram y Messenger, Bruselas está ensayando hasta qué punto puede intervenir antes de que el “ganador” quede decidido por pura distribución. Si la Comisión finalmente activa medidas provisionales, el caso puede convertirse en una referencia sobre cómo se regulan los “asistentes” cuando se incrustan en plataformas que ya funcionan como infraestructura social.















