España se enfrenta a una nueva embestida del calor extremo. Apenas unos días después de dar por terminado el anterior episodio de altas temperaturas, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado un aviso especial por la llegada de la cuarta ola de calor del verano, que arrancará este miércoles 29 de julio y, al menos por ahora, se prolongará hasta el domingo 2 de agosto.
El nuevo episodio llega en un momento especialmente delicado. Con varios incendios forestales todavía activos y un riesgo de propagación muy elevado en numerosas zonas del país, las previsiones meteorológicas dibujan un escenario poco favorable para las tareas de extinción.
Rubén del Campo, meteorólogo, advierte que España se acerca a su cuarta ola de calor, consolidando este verano como el más caluroso registrado
Durante una entrevista en Hoy por Hoy, el portavoz de AEMET, Rubén del Campo, advirtió de que las condiciones meteorológicas empeorarán en los próximos días. "Van a empeorar las condiciones para apagar los incendios porque hay un nuevo episodio de calor", señaló. Además, recordó la excepcionalidad del verano que atraviesa España: "Estamos a las puertas de la cuarta ola de calor y está siendo el verano más cálido en España".
Sus palabras reflejan una preocupación evidente. La combinación de temperaturas extremas, una atmósfera muy seca y la presencia de viento incrementa notablemente el peligro de incendios forestales, al tiempo que dificulta las labores de los equipos de emergencia allí donde las llamas siguen activas. Los datos de AEMET respaldan esa situación. El organismo confirma que el periodo comprendido entre junio y julio de 2026 ya se ha convertido en el más cálido desde que existen registros.
Junio cerró como el segundo más cálido de la serie histórica iniciada en 1961, únicamente por detrás del registrado en 2025. La temperatura media en la España peninsular alcanzó los 23,3 ºC, un valor situado 3,2 ºC por encima de la media del periodo 1991-2020.
En cuanto a julio, los datos provisionales y las previsiones para el cierre del mes lo sitúan empatado con julio de 2022 como el más cálido de la serie histórica. Habrá que esperar a la consolidación de los registros para confirmar si finalmente establece un nuevo récord. Según explica Protección Civil a partir de las previsiones de AEMET, esta nueva ola de calor estará favorecida por un potente anticiclón sobre el Mediterráneo occidental, que dejará una situación de gran estabilidad atmosférica, cielos prácticamente despejados y una intensa insolación durante varios días consecutivos.
Las temperaturas comenzarán a dispararse desde el miércoles. Se esperan máximas de entre 39 y 41 ºC en los principales valles del suroeste peninsular, valores de entre 37 y 39 ºC en amplias zonas de la Meseta Norte y Castilla-La Mancha, mientras que el valle del Ebro y otras depresiones del nordeste podrían alcanzar entre 40 y 42 ºC.
La situación será todavía más intensa de cara al viernes, cuando los termómetros volverán a rondar los 40 o incluso los 42 ºC en amplias áreas del interior de la mitad sur peninsular. Por el momento, las previsiones no contemplan un descenso significativo de las temperaturas durante el fin de semana, por lo que el episodio continuará varios días más.
El calor tampoco dará tregua durante la noche. AEMET alerta de la persistencia de noches tropicales e incluso tórridas en numerosos puntos del país, con temperaturas mínimas muy elevadas que dificultarán el descanso y aumentarán el impacto del calor sobre la salud, especialmente entre las personas más vulnerables.
Protección Civil advierte de que el riesgo será "importante o incluso extraordinario" durante las horas centrales del día. Las personas mayores, quienes padecen enfermedades cardiovasculares y quienes desarrollan actividades al aire libre serán los colectivos más expuestos a los efectos de este nuevo episodio extremo.
La evolución del clima explica por qué estos fenómenos son cada vez más frecuentes. En una entrevista concedida a RTVE Noticias el pasado 19 de junio, Rubén del Campo ya advertía de que "los veranos ya no son igual ahora que hace unas décadas". Según explicó entonces, las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y extensas, hasta el punto de que su duración aumenta, de media, tres días por década.
Las cifras recopiladas por AEMET confirman esa tendencia. Desde 1961, la temperatura media de España ha aumentado 1,75 ºC y los doce años más cálidos de toda la serie histórica pertenecen ya al siglo XXI. La cuarta ola de calor del verano llega así en un contexto de récords continuos y temperaturas cada vez más extremas. Más allá de volver a superar los 40 ºC, la verdadera preocupación reside en comprobar cómo episodios que hace apenas unas décadas eran excepcionales se han convertido en una parte habitual del verano español.















