Pokémon sigue expandiéndose en su cada vez más exitoso juego de cartas. La nueva expansión Megaevolución: Caos Creciente del JCC Pokémon no solo continúa la recuperación de una de las mecánicas más queridas de la saga -que ha protagonizado varias colecciones recientes-, sino que refuerza una sensación cada vez más evidente en los juegos de cartas coleccionables modernos: ya no se trata solo de coleccionar cartas -la base de esta afición en mayor o menor medida-, sino de dominar un ecosistema cada vez más polarizado, explosivo y diseñado para generar impacto inmediato en mesa.
En Vandal hemos podido probar una Caja de Entrenador de Élite y dos kits de Combina y Combate contamos qué nos ha parecido tras probar varias de sus cartas y tácticas en nuestras partidas y mazos.
Pokémon desafía las convenciones con el lanzamiento de ’Megaevolución: Caos Creciente’, una expansión que introduce un montón de cartas y mecánicas interesantes en el metajuego de Pokémon TCG
La expansión, ambientada en una Ciudad Luminalia nocturna y caótica, vuelve a situar a las Megaevoluciones como eje central del juego, con Mega-Greninja ex como auténtico motor del set. A su alrededor orbitan Mega-Floette ex, Mega-Pyroar ex o Mega-Dragalge ex, algo que nos demuestra, como en ocasiones anteriores, que estamos ante un set que gira casi por completo en torno a una carta estrella que condiciona tanto el interés competitivo como el coleccionismo por parte de los aficionados.
En términos de estructura, hablamos de una expansión relativamente contenida, en torno a 120 cartas contando rarezas, lo que refuerza la idea de un set con pocas piezas en comparación a otros productos anteriores, pero muy dirigidas. Esa reducción de “ruido” hace que las cartas relevantes destaquen más, pero también limita la variedad real de arquetipos viables en mazos, algo que puede afectar al metajuego.
En lo puramente jugable, las nuevas Megaevoluciones introducen una lógica de alto riesgo y alta recompensa. Son cartas que pueden decidir partidas por sí solas, pero que también exigen una gestión más agresiva de recursos y exposición: cuando una Mega cae, la penalización es brutal en términos de premios. Esto empuja a estrategias más agresivas, con mazos más rápidos y con planes de juego menos reactivos o pasivos, llevándonos a una mayor dependencia del tempo.
La otra cara del fenómeno está en el producto físico, especialmente en la Caja de Entrenador Élite (ETB), que se ha convertido en el verdadero punto de entrada para la expansión de turno desde hace unos años. La ETB mantiene el formato clásico del JCC Pokémon: 9 sobres de mejora de la expansión, una carta promo holográfica (en este caso Fennekin con arte expandido), fundas, cartas de Energía, dados, moneda y una caja de almacenamiento con guía del jugador incluida.
El problema, o virtud, según se mire, es que la propia expansión amplifica esa filosofía de evento. Todo en Caos Creciente está diseñado para ser llamativo: cartas con ilustraciones más agresivas, mecánicas que aceleran el ritmo de partida y una narrativa visual que coloca a Greninja en el centro absoluto del escaparate.
Y ahí está la clave. Caos Creciente no es tanto una expansión equilibrada como una declaración de intenciones: Pokémon TCG apuesta por sets más concentrados, más espectaculares y más dependientes de unas pocas cartas que redefinen el juego.















