Hasta 22.000 personas podrían perder su trabajo en Microsoft en la tercera semana de enero según los últimos rumores. La cifra representa el 10 por ciento de toda la plantilla de 220.000 empleados y se produce después de que la empresa echara ya a 15.000 trabajadores durante 2025. Los departamentos más afectados serían Azure, la división de videojuegos Xbox y el equipo de ventas global.
El CEO de Microsoft, Satya Nadella, reconoció en diciembre que "el tamaño enorme de Microsoft se ha convertido en una desventaja masiva en esta carrera por avanzar en el campo de la inteligencia artificial a la velocidad de una startup". La empresa gastó 34.900 millones de dólares solo en el primer trimestre del año fiscal americano de 2026 (octubre, noviembre y diciembre) y espera superar los 80.000 millones invertidos en 2025. Todo ese dinero va para centros de datos, chips y herramientas de IA que ahora hacen el 30 por ciento del código que antes escribían programadores de carne y hueso.
Los empleados están cabreados porque la empresa gana una barbaridad como para justificar ningún despido. Microsoft registró beneficios récord en su último año fiscal. Un portavoz de la compañía explicó que necesitan "eliminar capas de gestión para aumentar la agilidad y efectividad", lo que básicamente significa meter máquinas donde antes había personas.
Microsoft obliga a volver a la oficina y los trabajadores lo ven como una medida de presión encubierta
El ambiente moral dentro de la empresa está por los suelos. A partir del 23 de febrero, Microsoft obligará a todos los empleados que vivan a menos de 80 kilómetros de una oficina a trabajar presencialmente tres días por semana. Los trabajadores reportan en las redes sociales que esta política es "un despido suave" para forzar las renuncias sin pagar indemnizaciones. Sólo por poner un ejemplo, las divisiones de ingeniería han perdido más del 40 por ciento de sus puestos al ser eliminados en los últimos meses.
La situación recuerda a lo que pasó con Meta despidiendo a 600 empleados de los departamentos de IA mientras Zuckerberg prometía contratar más gente. Los analistas coinciden en que 2026 será el año más duro para los trabajadores tecnológicos porque las empresas están cambiando salarios humanos por gastos en inteligencia artificial que no para de crecer y necesitar más y más dinero.














