Matt Damon nunca ha sido un actor que se conforme con interpretar un personaje desde la superficie. A lo largo de su carrera ha demostrado una implicación absoluta en cada papel, pero La Odisea, el ambicioso proyecto con el que Christopher Nolan adapta el clásico de Homero, le ha obligado a llevar esa filosofía al límite. A sus 55 años, el intérprete tuvo que someterse a una de las transformaciones físicas más exigentes de su trayectoria para encarnar a Odiseo, el mítico rey de Ítaca.
El proceso no consistió únicamente en pasar horas entrenando. Damon siguió durante meses una disciplina férrea que combinaba ejercicio intenso con una alimentación completamente controlada. Lo que comenzó como una preparación para el rodaje acabó provocando un cambio permanente en sus hábitos de vida.
Una condición muy concreta de Christopher Nolan y un cambio de hábitos alimenticios que le cambió la vida
El propio actor explicó durante su participación en el pódcast New Heights que Nolan tenía muy claro el aspecto que debía lucir el protagonista. No quería un físico excesivamente musculado, sino una imagen más estilizada, aunque igualmente poderosa. "Quería que estuviera delgado pero fuerte", recordó Damon.
Para lograrlo, redujo su peso de forma considerable. "Solía rondar los 84-90 kilos, e hice toda la película manteniendo un peso de 75 kilos. No había pesado tan poco desde el instituto. Así que fue mucho entrenamiento y una dieta muy estricta", confesó.
Dentro de esa preparación hubo una decisión que acabaría teniendo un impacto mucho mayor del esperado: eliminar el gluten de su alimentación. En un principio se trataba simplemente de una medida pactada con su médico para facilitar la transformación física, pero el actor descubrió que los beneficios iban mucho más allá del rodaje.
"Fue gracias a lo que hice con mi médico, que fue parar de comer gluten", explicó. Una vez concluyó la filmación, decidió no volver a introducirlo en su dieta al comprobar que se encontraba mucho mejor físicamente.
Más adelante, durante una charla con Tom Holland en The Pizza Interview, Damon reveló que ni siquiera era consciente de que sufría intolerancia al gluten hasta hace apenas un par de años. "No supe hasta hace un par de años que tenía intolerancia al gluten. Me siento mucho mejor sin comerlo. Es una lástima porque me encanta el pan, la pasta y la pizza, pero al final vale la pena", reconoció.
Holland, sorprendido, le comentó: "Pensé que solo lo hacías por la película". La respuesta de Damon dejó claro que el cambio terminó siendo definitivo: "Sí, lo hacía, pero luego me di cuenta que me sentía mucho mejor". Una preparación pensada para dar vida a uno de los héroes más célebres de la mitología griega acabó modificando también su día a día lejos de los focos.















