Richard Dean Anderson llegó a la San Diego Comic-Con Málaga dispuesto a hablar de su carrera, de sus personajes más queridos y también de aquellas cuestiones que siguen preocupándole fuera de los platós. El actor estadounidense, convertido en icono televisivo gracias a MacGyver, ofreció una conversación cercana y especialmente directa con sus seguidores, en la que no faltaron los recuerdos de sus primeros años en televisión, su compromiso con el medioambiente y, finalmente, unas duras palabras contra Donald Trump.
Mucho antes de convertirse en el ingenioso Angus MacGyver, Anderson ya había construido una importante trayectoria en la televisión diaria. Entre 1976 y 1981 interpretó al doctor Jeff Webber en General Hospital, una etapa de cinco años que le permitió aparecer en más de 600 episodios de la longeva serie. Fue, de hecho, uno de los trabajos que sentaron las bases de una carrera que poco después cambiaría para siempre con MacGyver y, posteriormente, Stargate SG-1.
En Málaga, además, Anderson demostró que mantiene intacta su personalidad. El auditorio estaba especialmente acalorado y el propio actor hizo referencia al calor de la Costa del Sol durante su intervención, aportando todavía más naturalidad a una charla en la que se mostró relajado, bromista y muy dispuesto a responder a las preguntas del público. Mientras defendía que los de Minnesota (Estados Unidos) son especiales y cercanos, resistentes al frío, buscó un ventilador y un abanico, que se le entregó desde las butacas. "Estoy sudando", afirmaba mientras se limpiaba la frente y hacía ruidos con el abanico y el micrófono.
Pero detrás del actor y de las anécdotas sobre la serie que lo dio a conocer, existe también una faceta especialmente comprometida con cuestiones medioambientales y de bienestar animal. Recordó su infancia, rodeado de perros, y confirmó que no quiere matar ninguna araña porque todos los seres vivos tienen 'esencia'.
Anderson ha colaborado durante años con organizaciones dedicadas a la conservación y ha mantenido una relación especialmente estrecha con Sea Shepherd, centrada en la protección de los océanos y la vida marina. En 2005 llegó a viajar hasta los hielos del golfo de San Lorenzo para denunciar la caza de focas y participó en iniciativas destinadas a recaudar fondos para la organización. También ejerció como productor ejecutivo del documental Why Just One?, centrado en la defensa de las tortugas marinas.
Ese compromiso explica en parte que Anderson se muestre especialmente crítico cuando habla del cambio climático. Durante su visita a Málaga también cuestionó la respuesta de los gobiernos ante este problema y calificó de "vergonzosa" la situación. Y después llegó Trump. Anderson comenzó pidiendo disculpas por la actuación del presidente estadounidense y terminó utilizando algunos de los insultos más contundentes de toda la jornada, llegando a referirse a él como "un pedazo de mierda" y un "cabrón". La reacción fue inmediata: sorpresa sobre el escenario, risas entre los asistentes y finalmente aplausos.
Una escena inesperada para una convención, pero perfectamente coherente con un actor que, décadas después de interpretar a MacGyver, continúa utilizando su enorme popularidad para hablar de aquello que considera importante. Le honra.
