Algunas películas de terror no buscan complacer a todos, sino incomodar y desafiar las expectativas. En medio del debate sobre el estado del género slasher, avivado por el interés en Scream 7, ha llegado a Filmin una película que, a pesar de no ser un éxito de taquilla, se convirtió en un tema de conversación obligatorio hace dos años: De naturaleza violenta.
Llega a Filmin la cinta de terror más perturbadora de los últimos años: vómitos, desmayos y espectadores que abandonaron la sala
Con un presupuesto ajustado y una campaña de promoción basada principalmente en el boca a boca, la película escrita y dirigida por Chris Nash ganó notoriedad por su premisa simple pero perturbadora: contar una historia de slasher desde la perspectiva del asesino. No como un recurso ocasional, sino como el eje central de la narrativa. La cámara sigue al asesino, convirtiendo al espectador en un cómplice incómodo.
La leyenda comenzó incluso antes de su estreno comercial. En festivales se habló de desmayos, de espectadores abandonando la sala y de vómitos provocados por la crudeza de ciertas secuencias. Puede sonar a exageración promocional, pero lo cierto es que la película contiene algunos de los momentos más brutales del cine gore reciente. No alcanza la orgía sangrienta de Terrifier, ni pretende hacerlo, pero su violencia seca y sostenida resulta, por momentos, más perturbadora.
Estrenada en julio de 2024, De naturaleza violenta no fue un fenómeno de masas. Su ritmo deliberadamente pausado, casi contemplativo, descolocó a parte del público que esperaba una sucesión de sustos y muertes encadenadas. Eso sí, no es una experiencia cómoda, y quizá por eso sigue generando debate. Ahora, con su llegada a Filmin, muchos podrán descubrir (o redescubrir) sus 90 minutos de crudeza y esa apuesta formal que la distingue dentro del género.
Como suele ocurrir con el terror más radical, el tiempo juega a su favor: no fue un taquillazo, pero tampoco cayó en el olvido. De hecho, la historia continuará. Hace poco se mostró el primer tráiler de su secuela, que recupera la esencia del original: campistas, encuentros fortuitos y la figura implacable de Johnny avanzando entre los árboles. Más de lo mismo, dirán algunos. Justo lo que promete un slasher que entiende sus códigos y los retuerce a su manera, dirán otros.















