Un nuevo estudio ha vuelto a poner a la Generación Z en el ojo del huracán. Según una encuesta realizada por Adulthood Across Generations, en la que se ha tenido en cuenta la opinión de 2000 personas de diferentes generaciones, se desvela que el 71% de los nacidos entre 1996 y 2010 cree que la vida es mucho más compleja ahora que hace 30 años. La situación económica actual, con los altísimos precios del alquiler y compra de viviendas sumando al constante ascenso del coste de la cesta de la compra, han hecho que esa Generación Z asegure que la etapa adulta no empiece como tal a los 18 años, sino a los 27, marcando todo un cambio generacional.
La Generación Z asegura que la vida adulta no empieza a los 18 años y marca todo un cambio generacional
La encuesta, de la que se hacen eco desde 3DJuegos, no ofrece solamente datos muy reveladores que indican que claramente hay una brecha generacional entre la Generación Z y otros boomers, es también una muestra de cómo cambian los tiempos y lo alterada que está la realidad con respecto a años atrás. Para el 46% de los encuestados, la edad adulta arranca cuando uno tiene ya suficiente independencia económica como para no depender en absoluto de los padres, cosa que por supuesto es muy difícil de alcanzar a los 18 años de edad, y más en nuestra era donde los precios, como decíamos, están muy disparados en comparación a la mayoría de salarios. Con todo, la Generación Z determina en la investigación que esa madurez se alcanza entrados en los 27 años, pero eso no significa que ese sea el momento para formar una familia o tener casa propia, porque el 55% de los sometidos al estudio confiesan no tener esperanza para lograr dicha meta.

Todo ello se contradice cuando, en el mismo estudio, se afirma que la Generación Z es la más joven en preocuparse por su futuro y jubilación: a los 22 años muchos empiezan a abrirse cuentas de ahorro para guardar dinero de cara a su despedida del sector laboral ya entrados en la tercera edad. Es un dato bastante curioso teniendo en cuenta que se trata de una generación que no tiene demasiada esperanza en poder hacer su propia vida de forma independiente hasta casi los 30 años de edad.