Caminar rápido, o "brisk walking", se ha consolidado como una forma accesible y eficaz de ejercicio, especialmente para quienes buscan mejorar su salud general. Sin embargo, cuando se trata de perder peso, la evidencia científica sugiere que caminar por sí solo puede no ser suficiente.
Tiene un impacto limitado
Aunque esta actividad contribuye al gasto calórico, su impacto aislado en la reducción de peso es limitado. Por ejemplo, una persona de 70 kg puede quemar aproximadamente 150 calorías en una caminata rápida de 30 minutos. Este gasto calórico, aunque beneficioso, representa solo una fracción del déficit necesario para una pérdida de peso significativa.
La combinación de caminatas rápidas con una dieta controlada en calorías ha demostrado ser más efectiva para la pérdida de peso que cualquiera de estas estrategias por separado. Un estudio publicado en la revista Current Research in Nutrition and Food Science encontró que un programa de caminatas de 60 minutos, cinco veces por semana durante 12 semanas, resultó en una reducción significativa de la grasa corporal en mujeres con sobrepeso . Esto sugiere que la duración y la consistencia son factores clave para maximizar los beneficios de caminar en la pérdida de peso.
Además, la intensidad del ejercicio desempeña un papel crucial. Técnicas como el entrenamiento de intervalos de caminata, que alternan períodos de caminata rápida con caminata a ritmo moderado, pueden aumentar el gasto calórico y mejorar la oxidación de grasas. Este enfoque no solo incrementa la quema de calorías durante la actividad, sino que también puede elevar el metabolismo post-ejercicio, contribuyendo a una mayor pérdida de peso a largo plazo.
Es importante también considerar que el cuerpo humano tiende a compensar el aumento de actividad física reduciendo el gasto energético en otras áreas, un fenómeno conocido como el "paradigma del ejercicio". Esto significa que, sin ajustes en la ingesta calórica, el aumento de la actividad física por sí solo puede no traducirse en una pérdida de peso significativa. Por lo tanto, una estrategia integral que combine ejercicio regular, control dietético y cambios en el estilo de vida es esencial para lograr y mantener la pérdida de peso.















