La Comisión Europea ha abierto recientemente una investigación formal contra Google por usar contenido de periódicos y medios para alimentar sus resúmenes de inteligencia artificial sin pagar un euro a los creadores. El caso llegó después de que el periódico británico Daily Mail confesara haber perdido el 50 por ciento de sus visitas desde que Google instaló su función AI Overviews en el buscador. Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea encargada del tema, fue clara al declarar que "la innovación no puede producirse a expensas de los principios fundamentales de nuestras sociedades". La investigación examina si Google viola las normas de competencia al robar el trabajo ajeno para sus sistemas de inteligencia artificial.
El problema es sencillo de explicar pero muy preocupante. Cuando buscas algo en Google ahora, el buscador te muestra un resumen hecho con IA en la parte de arriba que responde directamente a tu pregunta. Eso significa que ya no necesitas hacer clic en ningún enlace para leer la noticia completa. Google saca la información de los periódicos, la procesa con su IA y te la sirve gratis en su página. Los medios pierden las visitas y los ingresos por publicidad se evaporan. El buscador se queda con todo el dinero mientras los periodistas trabajan gratis para ellos.
La ONG británica Foxglove denunció el asunto en julio junto con los editores de prensa y colectivos de periodistas. Pidieron a la Comisión Europea una "intervención de urgencia para impedir que Google robe el trabajo de los periodistas profesionales" y lo convierta en resúmenes llenos de errores generados por IA. Los servicios investigados son AI Overviews, que muestra resúmenes automáticos encima de los resultados normales, y AI Mode, una pestaña del buscador que funciona como un chatbot y responde conversacionalmente a tus preguntas.
La culpa es de Europa porque frena la innovación
Google respondió diciendo que la investigación "corre el riesgo de sofocar la innovación en un mercado que es más competitivo que nunca". Un portavoz de la empresa declaró que los europeos merecen beneficiarse de las últimas tecnologías y que seguirán colaborando con las industrias de noticias durante la transición a la era de la IA. Sin embargo, las regulaciones europeas sobre inteligencia artificial buscan precisamente evitar que las grandes empresas abusen de su poder.
La Comisión no tiene plazo fijo para terminar la investigación, pero podría tardar años como pasó con otros casos contra Google. Si se demuestra que ha violado las normas, Bruselas puede obligarla a cambiar cómo funcionan sus resúmenes de IA en toda Europa, compensar a los medios afectados y pagar multas millonarias. Google ya acumula las multas más altas de la historia en la Unión Europea con 4.300 millones de euros por Android y 2.950 millones por publicidad. La cuestión ahora es si los periódicos recuperarán sus visitas perdidas antes de quebrar por falta de ingresos.














