La ingeniería española Typsa vuelve a situarse en el centro de uno de los grandes proyectos de infraestructuras del planeta. Con más de seis décadas de experiencia en el diseño de sistemas de transporte, la compañía será la encargada de dar forma al Landbridge, el ambicioso corredor ferroviario que Arabia Saudí quiere levantar para coser el país de este a oeste, uniendo Yeda, Riad y Dammam en un trazado de más de 2000 kilómetros.
España está a la vanguardia de un proyecto de megaconstrucción sin precedentes en Arabia Saudí: valorado en 20.000 millones de euros, está transformando el transporte en el desierto
El proyecto no es menor ni en escala ni en ambición. Hablamos de una infraestructura valorada en torno a los 20.000 millones de euros, una cifra que supera con holgura otros desarrollos ferroviarios recientes en la región, como el tren de alta velocidad entre La Meca y Medina. En este caso, sin embargo, el enfoque es distinto: el Landbridge nace como una arteria logística pensada principalmente para el transporte de mercancías, con especial atención al flujo de recursos entre la costa del mar Rojo y la región oriental, el gran corazón petrolero del país.
Aun así, el diseño no cierra la puerta a un uso mixto en el futuro. El proyecto contempla la posibilidad de que también pueda ser utilizado por pasajeros, tanto ciudadanos como turistas, en función de la evolución de la demanda y de la estrategia de movilidad del país.
Uno de los elementos clave es que el Landbridge no parte de cero. Actualmente ya existen unos 450 kilómetros de vía entre Riad y Dammam, que serán modernizados y adaptados a los nuevos estándares. A esto se suma la revisión de otros 115 kilómetros que conectan Dammam con Jubail, una ciudad industrial estratégica en la costa del golfo Pérsico, cuya conexión ferroviaria reciente refuerza el papel logístico de la zona.
El diseño inicial prevé una única vía, aunque con una visión claramente expansiva. Puentes, túneles y estructuras se construirán ya preparados para una futura ampliación a doble vía, anticipando el crecimiento del tráfico ferroviario en las próximas décadas.
Este proyecto se enmarca dentro de la estrategia Vision 2030, el gran plan de transformación económica y tecnológica de Arabia Saudí. A diferencia de otros desarrollos más futuristas que han sufrido retrasos o ajustes, el Landbridge cuenta con un respaldo firme al estar directamente vinculado al negocio energético del país.
Typsa, que trabajará en el proyecto durante los próximos tres años, refuerza así su posición en Oriente Medio, donde ya ha participado en iniciativas de enorme envergadura como el metro de Riad o proyectos de desalación en un país donde el agua es un recurso crítico. Su experiencia previa en más de 6.500 kilómetros de líneas de alta velocidad en distintos países consolida su papel como uno de los actores europeos más relevantes en ingeniería ferroviaria internacional.















