La llegada de Bizum a España hace casi una década revolucionó la forma en que los particulares gestionan sus finanzas. Su éxito se debe a que satisfizo una necesidad específica del día a día: saldar pequeñas deudas entre amigos, familiares o compañeros sin necesidad de efectivo ni transferencias bancarias tradicionales, que en aquel entonces eran más lentas, menos cómodas y, en ocasiones, con costes asociados.
Con el tiempo, la expresión “te hago un bizum” se integró en el lenguaje cotidiano, reflejando un hábito ya arraigado. El crecimiento fue rápido: en 2018, Bizum ya contaba con más de un millón de usuarios activos y había realizado aproximadamente 10 millones de operaciones. Desde entonces, su expansión no ha hecho más que consolidarse, convirtiéndose en una herramienta habitual también en pequeños negocios. Ahora, el servicio se prepara para un salto aún mayor que podría transformar el comercio físico.
En menos de 30 días, Bizum, el popular sistema de pago móvil, estará disponible en cualquier tienda física
El punto de inflexión será el próximo 18 de mayo, cuando Bizum esté disponible para pagar directamente en tiendas físicas en toda España. Sin embargo, el despliegue no será inmediato para todos: inicialmente, solo estará disponible para clientes de CaixaBank, Banco Sabadell y Bankinter. Posteriormente, en una ampliación aún sin fecha definida, se incorporarán el resto de entidades financieras.
El sistema conservará la funcionalidad principal de Bizum, adaptándola al entorno físico. Los pagos podrán realizarse desde la aplicación del banco o mediante una nueva solución denominada Bizum Pay, que operará como una tarjeta digital integrada en la cartera del móvil. Gracias a la tecnología NFC, bastará con acercar el teléfono al datáfono para completar la transacción.
En esencia, el dinero se transferirá de forma instantánea de la cuenta del cliente a la del comercio. Con esta iniciativa, bancos y comercios buscan disminuir su dependencia de gigantes internacionales como Visa o Mastercard, que han dominado el mercado de pagos con tarjeta durante décadas. Hay que destacar que los comercios no estarán exentos de los costes del servicio, ya que se aplicarán comisiones, aunque se prevé que sean inferiores a las de los sistemas tradicionales.















