Algunos platos trascienden las modas, las dietas milagro e incluso la obsesión actual por la cocina de autor. Los macarrones con tomate pertenecen a esa categoría casi sagrada de recetas que perduran de generación en generación, conservando su identidad. En España, forman parte de la memoria colectiva de millones de personas: el aroma del sofrito en casa de la abuela, la fuente humeante sobre la mesa un domingo cualquiera o esa primera receta que uno aprende al dejar el hogar familiar y descubrir que cocinar también es una forma de combatir la nostalgia.
El secreto de los mejores macarrones del mundo según Eneko Fernández de MasterChef 11
Eneko Fernández, ganador de MasterChef 11, habla precisamente de esa conexión emocional en uno de sus vídeos de Instagram. El cocinero afirma que los auténticos macarrones “como los de las abuelas” requieren tres ingredientes esenciales: tiempo, cariño y paciencia. Sin embargo, su versión no se limita a la tradición. Fernández introduce un giro mucho más contundente y goloso con una bechamel cremosa y una generosa capa de queso emmental gratinado, transformando un plato humilde en una auténtica explosión de sabor.
El chef insiste en la importancia de elegir ingredientes de calidad. Recomienda el uso de un buen chorizo ibérico, ya que aporta una profundidad mucho más intensa al sofrito, y también destaca la necesidad de utilizar un tomate frito de calidad para no arruinar el plato. La receta comienza dorando la butifarra desmenuzada en aceite de oliva junto con el ajo y la cebolla picados, antes de añadir el chorizo y el tomate. Mientras los macarrones hierven, llega el momento crucial: la bechamel.
La salsa, ese toque mágico que transforma unos macarrones corrientes en una experiencia culinaria inolvidable, se elabora fundiendo mantequilla y harina hasta obtener una mezcla tostada y dorada. A continuación, se incorpora leche poco a poco, junto con sal, pimienta negra y nuez moscada, removiendo constantemente hasta conseguir una textura espesa y homogénea. Finalmente, los macarrones se mezclan con el sofrito, se cubren con la bechamel y una generosa cantidad de queso emmental, antes de hornearlos a 200 grados hasta que adquieran ese gratinado crujiente y dorado que los convierte en el máximo exponente de la cocina de confort.
El tomate, con miles de variedades, es un alimento nutritivo y versátil. Su licopeno, antioxidante natural, le da su color rojo y se asocia a beneficios cardiovasculares. Rico en agua, potasio y fibra, tiene propiedades diuréticas y depurativas. Aporta solo 22 calorías por 100 gramos y contiene minerales como calcio, hierro y potasio, siendo fundamental en la dieta mediterránea.















