El Tesla Roadster que Elon Musk lanzó en 2018 no sigue dando vueltas a la Tierra, aunque esa imagen se haya repetido mucho. Lo que hace desde hace años es algo bastante más raro: orbitar el Sol en una trayectoria heliocéntrica que cruza la región orbital de Marte. La propia NASA explica que, tras pasar unas cinco horas en órbita terrestre durante la misión inaugural del Falcon Heavy, una última ignición de la etapa superior lo colocó en una órbita alrededor del Sol con un perihelio de 0,99 unidades astronómicas y un afelio de alrededor de 1,67.
Ese detalle importa porque cambia por completo la escala del viaje. No estamos hablando de un coche convertido en satélite terrestre, sino de un objeto artificial lanzado al espacio interplanetario junto a la etapa superior del cohete, el adaptador de carga y el maniquí Starman. Su periodo orbital ronda 1,53 años, es decir, unos 557 días, así que desde febrero de 2018 ya ha completado varias vueltas alrededor del Sol y ha recorrido miles de millones de kilómetros en una órbita elíptica bien conocida por los sistemas de cálculo orbital.
El falso asteroide que duró solo unas horas
La anécdota más llamativa de esta segunda vida espacial llegó en enero de 2025, cuando el Minor Planet Center llegó a catalogar brevemente un supuesto nuevo objeto cercano a la Tierra con la designación 2018 CN41. La rectificación fue casi inmediata: apenas unas horas después, el organismo publicó una nota editorial aclarando que la órbita coincidía con la del objeto artificial 2018-017A, es decir, la etapa superior del Falcon Heavy que transportó el Tesla Roadster. La designación fue eliminada de sus registros.
Ese episodio no fue solo una curiosidad simpática, sino también una muestra de cómo funciona la vigilancia del cielo. Cuando aparecen observaciones compatibles con la trayectoria de un objeto pequeño en las proximidades de la Tierra, los sistemas automatizados pueden asignarle provisionalmente una identidad astronómica hasta que se comprueba si se trata de un cuerpo natural o de basura espacial conocida. En este caso, el “nuevo asteroide” resultó ser uno de los artefactos más famosos jamás enviados al espacio.
Un viajero del sistema solar interior
Sobre su posición actual, conviene ser precisa: no lo estamos siguiendo con una cámara en tiempo real, sino mediante modelos orbitales apoyados en efemérides como las del sistema Horizons de la NASA/JPL. Herramientas que usan esos datos situaban estos días al objeto a unos 280 millones de kilómetros de la Tierra y en torno a 229 millones del Sol, cifras que varían continuamente porque el Roadster sigue avanzando en su órbita solar. Son estimaciones muy refinadas, pero siguen siendo posiciones calculadas, no una retransmisión en directo del coche flotando por el espacio.















