Por quinto año consecutivo, Vietnam ha sido coronado como el país más barato del mundo para vivir, según el último informe de InterNations. Este reconocimiento no es casualidad: el 89 % de los expatriados asegura estar satisfecho con el coste de vida, mientras que el 87 % afirma que sus ingresos les permiten mantener una vida cómoda. La combinación de precios bajos, seguridad y estabilidad política convierte a este país del sudeste asiático en un imán para quienes buscan estirar su presupuesto sin renunciar a calidad de vida.
Los datos hablan por sí solos. Comer en un restaurante local cuesta alrededor de 1,50 €, mientras que una cena para dos en un restaurante de gama media ronda los 23 €. Los productos básicos también son asequibles: el kilo de plátanos se paga a menos de un euro, y un abono mensual de transporte público cuesta apenas 6,90 €. Estos precios hacen que cualquier visitante con salario occidental pueda disfrutar de un nivel de vida muy superior al que tendría en Europa o Norteamérica.
Vivienda y servicios a precio de ganga
El alquiler es otro de los grandes atractivos: por poco menos de 300 € al mes se puede arrendar un apartamento en el centro de las principales ciudades, lo que supone un ahorro considerable frente a capitales como Madrid, París o Londres. Además, la gasolina, los taxis y las tarifas de telefonía e Internet mantienen precios muy bajos, lo que facilita el día a día de quienes deciden establecerse en el país de manera prolongada.
Más que ahorro: cultura y paisajes
Vietnam no solo es asequible, también es diverso y vibrante. Desde las bahías de Ha Long y sus formaciones kársticas hasta las terrazas de arroz en Sapa, pasando por el dinamismo de Ho Chi Minh y Hanói, el país ofrece una gran variedad de paisajes y experiencias. A ello se suma su rica gastronomía, basada en ingredientes frescos y sabores equilibrados, que es otra de las razones por las que el destino sigue ganando adeptos entre viajeros y nómadas digitales.
La seguridad es otro factor clave: el país obtuvo una puntuación de 1,72 en el Índice de Paz Global, situándose en el puesto 38 de 163 países. Esta percepción de tranquilidad, unida a su hospitalidad y el clima tropical, refuerza su atractivo para jubilados, freelancers y trabajadores remotos que buscan un destino donde instalarse con costes reducidos.
Vietnam lidera el ranking de países más baratos, seguido por Colombia, Panamá y China. El top 10 lo completan Tailandia, Indonesia, Filipinas, México, Malasia y Brasil, todos ellos destinos con costes de vida muy por debajo de la media occidental.















