El espacio es un lugar muy interesante, pero es evidente que las condiciones extremas del universo también lo convierten en algo más aterrador que cualquier cosa de nuestro planeta. De responder a estos temas se encargan la astronomía y todos esos científicos, que pueden por ejemplo dar con la causa de una "señal imposible" que llegó a la Tierra en 2021. Sus conclusiones han sido que se equivocaron en aquel momento.
No habría sido un choque entre estrellas supermasivas, sino algo mucho más catastrófico
GRB 211211A es la designación que se dio a una señal captada en 2021. Esta señal era "imposible" ya que contradecía lo que se sabía del efecto de la colisión de estrellas de neutrones, y de hecho obligó a reformular lo que se sabía sobre las kilonovas. Pero es que ahora, según han publicado en un reciente paper, creen que su teoría era errónea y en realidad el sonido proviene de algo mucho peor.
El estudio, liderado por Ore Gotlieb y Danat Issa (Northwestern University, llevaron a cabo a finales del año pasado una serie de simulaciones sobre la fusión de agujeros negros y estrellas de neutrones. Fue durante esta investigación cuando se fijaron en las similitudes de los datos con GRB 211211A.
Al tener lugar este evento cataclísmico, se generaría un disco en torno a la zona del acontecimiento. Este disco libera un potente viento cósmico que sería lo que dio lugar a la señal.
Según explican, esto supone un cambio en las hipótesis sobre varios conceptos relativos a los agujeros negros, especialmente en su relación con las terribles explosiones de rayos gamma.















