En un momento donde las grandes potencias buscan consolidar su acceso a recursos estratégicos, China ha encontrado lo que podría ser una solución a su demanda energética a largo plazo. Geólogos del país asiático han identificado en la región de Mongolia Interior una mina con una cantidad significativa de torio, un elemento químico que podría reemplazar al uranio en los reactores nucleares y garantizar una fuente de energía casi inagotable.
Este hallazgo supone un hito clave en el panorama energético mundial y podría marcar un punto de inflexión en la carrera por la independencia de los combustibles fósiles. El descubrimiento ha tenido lugar en la mina de Bayan Obo, conocida principalmente por ser una de las mayores reservas de tierras raras del planeta. Sin embargo, el nuevo informe señala que los recursos de torio en esta zona “permanecen completamente intactos”, lo que podría significar una oportunidad única para el desarrollo de reactores nucleares de sales fundidas.
Implicaciones geopolíticas y el dominio de los recursos nucleares
Este tipo de tecnología ha sido considerada como una alternativa más eficiente y segura que los reactores tradicionales basados en uranio, con el potencial de suministrar energía limpia durante miles de años. El impacto de este hallazgo no se limita solo al ámbito energético, sino que también se enmarca en un contexto geopolítico cada vez más tenso.
Mientras China avanza en la exploración de nuevos recursos nucleares, Estados Unidos ha mostrado un gran interés en el control de las tierras raras de Ucrania, esenciales para el desarrollo de tecnología avanzada. Rusia, por su parte, también ha intensificado sus inversiones en energía nuclear, lo que evidencia una competencia global por asegurar el dominio de estos recursos estratégicos.
Además, el estudio nacional chino ha identificado hasta 233 zonas ricas en torio en todo el país, lo que sugiere que las reservas podrían ser mucho más grandes de lo previsto. De confirmarse estas estimaciones, el torio podría convertirse en un recurso clave para la transición energética global, ofreciendo una alternativa sostenible y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y del uranio-232, el principal material utilizado actualmente en los reactores nucleares.
En este escenario, la apuesta de China por esta fuente de energía podría darle una ventaja competitiva crucial en las próximas décadas. Mientras el mundo sigue enfrentando desafíos energéticos y geopolíticos, el descubrimiento del torio en Mongolia Interior refuerza la posición de Pekín en la carrera por la autosuficiencia energética, con implicaciones que podrían redefinir el futuro de la industria nuclear y las relaciones internacionales en los próximos años.















