GameSir ha revelado recientemente un dispositivo híbrido bajo el nombre en clave Swift Drive, diseñado específicamente para fusionar la ergonomía de un gamepad con la funcionalidad de un volante. Lo que resulta llamativo es el origen de este periférico: nació como un proyecto escolar de un usuario que buscaba crear un controlador compacto capaz de transmitir la sensación física de conducción real mediante un sistema de retroalimentación (force feedback), pero sin ocupar el espacio que requiere un simulador tradicional.
Force Feedback Direct Drive Wheel on a controller, more early prototype showcase/follow-up
byu/B-Core_ insimracing
De proyecto escolar a producto comercial
El diseñador original de este producto publicó recientemente un vídeo de un prototipo en Reddit. Causó tanta sensación que poco después actualizó su post explicando que el mando había sido aprobado y financiado por GameSir para un desarrollo comercial. Esta versión, que se estima costará unos 150 dólares, estuvo en el CES 2026 como una de las principales atracciones en el stand de la compañía de periféricos.
En el apartado técnico, el prototipo destaca por el uso de un motor sin escobillas de baja velocidad y alta eficiencia, capaz de generar un par constante de 0,2 N·m y picos de hasta 0,4 N·m para simular la resistencia del volante. El dispositivo funciona de manera inalámbrica e incorpora un codificador magnético de 24 bits, lo que garantiza una gran precisión en la detección del movimiento rotatorio durante la conducción.
El diseño no escatima en prestaciones e incluye dos joysticks con efecto Hall (que evitan el temido drift), cuatro botones analógicos y dos palancas traseras. La inmersión se refuerza mediante gatillos con vibración y una indicación LED RGB que visualiza las revoluciones del motor del coche. A nivel de compatibilidad, el sistema ofrece versatilidad total: puede ser reconocido como un volante (DInput) para simuladores puros o cambiar al modo XInput para funcionar como un mando estándar en otros juegos.













