X
Juegos
Foro
Plataformas
Género/s: RPG Occidental / Rol
Fecha de lanzamiento:
PC:
PS4, Switch, XBOne:
También en: PC PS4 Switch XBOne
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Beamdog
Producción: Beamdog
Distribución: Meridiem Games
Precio: 49,99 €
Jugadores: 1
Formato: Blu-ray
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: Sí
ANÁLISIS
Noticias
Avances
Análisis
Trucos
Trofeos
Vídeos

Análisis Neverwinter Nights: Enhanced Edition, rol imperecedero pero sin lustre (PS4, Switch, Xbox One)

Regresamos a los Reinos Olvidados con esta nueva remasterización de Beamdog basada en el apasionante y enorme mundo de Dungeons & Dragons y que nos ofrece todo el contenido lanzado hasta la fecha en forma de expansiones y ampliaciones.
·
Actualizado: 21:31 17/8/2020
Análisis de versiones PS4, Switch, Xbox One.

Beamdog se embarcó hace unos años en una ambiciosa aventura. El estudio decidió remasterizar y mejorar muchos de los clásicos de BioWare, como Baldur’s Gate e Icewind, añadiéndole contenidos exclusivos, reformulando algunos de sus aspectos jugables o gráficos y otorgándoles nueva vida. Era una tarea poco grata, pues aunque estos títulos son verdaderos clásicos y tienen legiones de fans a sus espaldas, transformarlos a videojuegos de consola no ha salido como debería, con algunas carencias en control o términos fundamentales en un título de esta índole como la interfaz y los menús. En Vandal los hemos probado en profundidad en varios análisis.

Sin embargo, como si fueran jóvenes aventureros en busca de gloria, allí fueron, y a día de hoy podemos comprar estas adaptaciones en consolas como Nintendo Switch, Xbox One y PlayStation 4. Pero las aventuras en el mundo de Dragones y Mazmorras de BioWare estaban incompletas. Aún quedaba una pieza de esta enorme antología basada en el los dados de veinte caras y todas sus variantes: Neverwinter Nights. Ahora, por primera vez en consolas, el mundo oscuro de este clásico llega a nosotros en una conversión aceptable, con elementos renovados, pero que no termina de sacar todo el lustre al videojuego que asombró y cautivó a toda una generación hace cerca de veinte años.

Rol imperecedero con un lavado de cara

Si bien hay muy pocos videojuegos de la talla de Baldur’s Gate, Baldur’s Gate II, Icewind Dale y Planescape: Torment, también es cierto que hay muy pocos equiparables a Neverwinter Nights. El título debutó en PC en el año 2002, siendo todo una revolución a nivel gráfico y técnico, e incluyendo componentes que por aquel entonces sonaban un poco extraños en propuestas tan serias y sólidas o enfocadas en el jugador tradicional, como el multijugador. Su propuesta, densa, oscura y algo más madura que la de sus antecesores, nos ofrecía una buena traslación del juego de rol de papel y lápiz, y como las entregas anteriores firmadas por los responsables de Mass Effect y Black Isle, gran fidelidad mitológica al universo de fantasía que decidían adaptar. El paso del tiempo encumbró a este videojuego, que se ha ido convirtiendo en un objeto de culto que ha ido ampliando su éxito con el paso de los años.

Ah, ¡qué bien sienta volver al rol de estadísticas más clásico!

¿Qué tenemos en esta nueva edición tutelada por Beamdog? Pues mucho. Diríamos que muchísimo. Neverwinter Nights: Enhanced Edition se trata de una revisión del original, corregida, aumentada y muy ajustada, que ofrece de serie las principales expansiones del juego de rol comercializado hace diecisiete años. Por un lado tenemos las galardonadas y celebradas expansiones Shadows of Undrentide y Hordes of the Underdark, contenidos con historia que han sido considerada por los aficionados al género como posiblemente los mejores añadidos jamás diseñados para el título como Kingmaker y un buen número de módulos o mods oficiales premium, retratos, voces y mucho más.

No es lo único nuevo de la reedición del título, pues también tenemos un cambio gráfico, con más resolución, retratos mejorados y algún que otro cambio en la interfaz, así como plena compatibilidad con las partidas guardadas, módulos y mods del Neverwinter Nights original, un aspecto a aplaudir.

Los primeros compases de la aventura, en la Academia de los Héroes, son un poco desconcertantes. ¿Qué está pasando? ¿Quién comanda estos seres malvados?

Enfrentándonos a la Gran Plaga

Uno de los preceptos de las buenas aventuras en forma de juegos de rol, no es otro que el de ofrecer una buena historia, y que al ser posible, vaya desvelándose de forma paulatina al usuario. El lore de Dungeons and Dragons es enorme, y siempre está continua expansión, por lo que manejar correctamente tanta terminología y elementos recurrentes pueden asustar e incomodar incluso al más pintado. Sin embargo, el título sabía llevarnos de la mano, haciéndonos sentir que estábamos delante de una copia del manual de la tercera edición del citado juego de rol tradicional publicado por Wizards of the Coast, tirando dados virtuales para casi cualquier acción imaginable, pero sin verlos directamente. Justo como el dungeon master haría tras su pantalla.

Pronto comenzaremos a viajar por un mundo de fantasía clásico, al estilo de Dragones y mazmorras, con pueblos, castillos, mazmorras y criaturas de todo tipo.

En esta ocasión, el argumento del título tomaba derroteros muy particulares. Nos trasladaba a la particular ciudad de Noyvern, un asentamiento en cuarentena y completamente aislado luego de que una terrible epidemia hiciese estragos en sus calles, matando a millares de sus habitantes. La llamada Muerte Aullante, una enfermedad similar a la Peste Negra europea, está causando múltiples quebraderos de cabeza a los dirigentes, y será nuestra misión buscar los orígenes de este mal, atajarlo y buscarle una solución. Como aspirantes a héroes, comenzaremos nuestras pericias en este convulso escenario en la Academia de Héroes, una especie de escuela en la que los ciudadanos más capaces se entrenan, preparan y pertrechan para conseguir fama, reputación y buenos honorarios. Con la ayuda del sabio Vara Negra, la aparición de extrañas criaturas mágicas y la aparición de fuerzas desconocidas que buscan extraer el potencial de una serie de seres con capacidad de curar la plaga, la historia del juego es una de las mejores aventuras dentro del rol occidental, con buenos diálogos, misiones para el recuerdo y capítulos de la campaña principal más que notables. Quizás no llega a la perfección de Baldur’s Gate, pero no se queda muy atrás.

Algunas criaturas, que nos podrían parecer espectaculares en su día, han perdido su encanto en la remasterización.

Como advertencia, cabe destacar que esta edición actualizada sigue siendo un título un poco duro, sobre todo si lo comparamos con los cánones actuales. Es rol puro, sin contemplaciones, y la falta de un tutorial extendido o de una serie de guías, sobre todo cuando hablamos de la engorrosa versión de consolas, puede desmoralizar a más de uno. Como viene siendo habitual, no tenemos un protagonista prefijado, debemos crear el nuestro, escogiendo apariencia, clase, habilidades y otros aspectos, perfilando el tipo de héroe o ser que queríamos interpretar en este convulso universo. Daba igual si nos encontrábamos jugando con un bárbaro, un druida, un monje, un pícaro, un paladín, un clérigo, un bardo o un guerrero -y todas sus clases de prestigio colindantes-. Nuestra misión no era otra que salir adelante, realizar las misiones que se nos iban encomendado, explorando enormes escenarios y combatiendo contra un sinfín de enemigos, criaturas y otros peligros. Cada paso, cada diálogo y cada acción nos llevarán a un final, y como suele ser habitual en este género, nos ofrecerá una recompensa en forma de experiencia. Por eso, como os queremos recalcar, no hay ayudas, no hay guías, no esperéis un asistente que os lleve de la mano: el mundo de Dungeons and Dragons es exigente, y como hijo nacido de sus propias entrañas, Neverwinter Nights también lo era y lo es.

Es un juego de rol puro, exigente, en el que si no estamos preparados, cualquier enemigo puede matarnos si no tenemos el nivel suficiente. Dados, iniciativa… ¡Todo está considerado!

En este ámbito hay que recalcar la experiencia del sigilo y el combate, menos encorsetados que en Baldur’s Gate y otros juego de rol y acción de perspectiva cenital, y mucho más libres, complejos y a la postre, complicados. Ahora, siguiendo una visión a toro pasado, podemos decir que el videojuego que se jugaba bien en 2002, ahora parece un poco menos lúcido, algo más torpe y bastante robótico en sus interacciones, un aspecto que puede ponernos de los nervios si no vamos mentalizados. Si en PC funcionaba bien y se dejaba jugar, en consolas nos hemos encontrado con elementos que no tienen demasiado sentido y que pueden lastrar mucho la experiencia al usuario, sobre todo en momentos delicados. Hay que comprender que estábamos delante de un juego en los albores de los mundos tridimensionales complejos, con un sistema de combate profundo y basado en el rol más puro. El inventario y la barra de combate se han mejorado considerablemente para hacerlos más intuitivos y lógicos, cierto, y notamos bastante esfuerzo por parte de Beamdog en ello, pero la estructura y la mecánica principal siguen siendo idénticos a los mostrados hace casi dos décadas y eso pesa en términos generales.

La interfaz en consolas es un poco caótica e incómoda, y aunque Beamdog se ha esforzado para adaptarlo todo al pad, no termina de funcionar.

Un port que se esfuerza por ser mejor pero que no lo logra

Neverwinter Nights es un videojuego completo, profundo y colosal en términos de contenidos y mecánicas. De verdad, no os exageremos ni un ápice si os recalcamos esto último, pues creemos que no hay videojuegos actuales que lleguen a ofrecernos lo que este título nos mostró en su día. Es casi un golpe de realidad, una muestra de lo importante y lo grande que eran los juegos de antes en sus entrañas y lo complejos que podían llegar a ser. Aunque no creemos que sea un término del que abusar en un análisis serio, si existiese un adjetivo para definir el videojuego de BioWare sería hardcore. Tanto para un jugador como para varios -la versión de PC, Nintendo Switch y PS4 nos permite jugar en multijugador cooperativo a través de un parche, la de Xbox One tendrá que esperar-, hablamos de una propuesta que, si nos dejamos abrazar por ella, nos absorberá por completo a las primeras de cambio.

Sin embargo, como hemos comprobado con otros títulos anteriores de esta recapitulación, no es una conversión perfecta. Para empezar volvemos a encontrarnos con un videojuego que aunque su aventura principal y expansiones oficiales están en español, tiene una fuente poco cuidada, a veces muy pixelada, algo que se nota en los textos en menús, inventarios y diálogos. Otro aspecto a considerar es que, si bien todo lo oficial lanzado por la desarrolladora está traducido, las expansiones o módulos premium están en completo inglés. No es que queramos disuadir a nadie, pero si no os manejáis bien en el idioma, obviad estos añadidos en la medida de lo posible, pues hay que tener en cuenta que son contenidos propios de un juego muy denso, con cantidades abrumadoras texto. Con respecto a la remasterización de Beamdog, como ya ocurrió en otros capítulos de la antología de BioWare y Black Isle, nos encontramos con una de cal y una de arena.

Los módulos premium, entre los que destaca Pirates of the Sword Coast y Kingmaker, están todos en inglés.

Neverwinter Nights pudo ser un referente en su época, pero a día de hoy, y a tenor de este port, no nos queda otra que dejar por escrito que nos parece un título fuera de tiempo en el apartado técnico. El trabajo del estudio a la hora de actualizar el apartado técnico no termina de ser brillante, y aunque las texturas han mejorado la resolución original ligeramente, y la definición en general del título es mejor, hay aspectos que no terminan de cuajar ni ofrecer una experiencia correcta, sobre todo en máquinas con pads como Xbox One, PlayStation 4 y Nintendo Switch. No se trata de elementos como los básicos modelados poligonales para personajes o escenarios. Es que volvemos a encontrarnos con un control muy torpe en consolas, muy incómodo, que no termina de convencernos en absoluto. Ni la navegación -que además tiene bugs que demuestran el poco mimo de la conversión- ni el movimiento ni el combate. Sí es cierto que la mejora con otros jugos clásicos es evidente, pues tenemos una libertad tridimensional -por decir algo-, pero no es cómodo. Es un juego pensado para el PC, y aunque sus responsables han intentando trasladar ciertos elementos como el zoom, no hay similitud real.

La resolución y la calidad de algunas texturas ha aumentado, pero el título aqueja de problemas de rendimiento incluso en PS4, con popping y caídas de frames.

Aunque Beamdog ha aumentado la resolución de la barra de combate, el ingente inventario y otros elementos de la interfaz a las resoluciones más actuales, como los 1080p y los 4K, y se ha intentado mantener una tasa de frames muy alta, Neverwinter Nights es un caos en términos de rendimiento. Nos topamos con bajadas evidentes, pequeños tirones, algún que otro cuelgue y un molesto error en la carga de texturas y modelados, así como un evidente popping en los elementos que van apareciendo en la distancia. Son fallos heredados de motor gráfico Aurora y del título de 2002, está claro, pero no habría estado de más corregirlos o incluso remozarlos para su port en consolas, dejando de forma clara que el trabajo realizado en estas versiones no es más que una rápida adaptación o reedición de la Neverwinter Nights Diamond Edition lanzada hace unos meses en PC. En el apartado sonoro sí encontramos algunas mejoras, al menos en la claridad y la definición del sonido o la banda sonora, que se puede escuchar mejor que nunca gracias y que conserva todo aquello que nos sorprendió en el lanzamiento original del juego.

Pese a lo desfasado, lo cierto es que conserva su encanto ‘añejo’.

Conclusiones finales

Neverwinter Nights: Enhanced Edition es una buena oportunidad para descubrir la mejor versión de un videojuego de rol clásico, completo y muy ambicioso, cuyas fortalezas siguen estando más que presentes una vez iniciamos nuestra partida, ya sea en solitario o acompañados. Sin embargo, aunque Beamdog parece intentar ponerlo al día en aspectos como la interfaz y los gráficos, el videojuego no termina de adaptarse bien a este lavado de cara. Pese a que su jugabilidad -inherente a una plataforma como el PC- intenta adaptarse a consolas, no termina de funcionar. Obsoleto en lo técnico y con problemas de rendimiento en plataformas sobradamente capaces para manejar un título comercializado en 2002 como lo son Xbox One, PS4 y Nintendo Switch, la remasterización palidece y demuestra no estar a la altura de esta de obra maestra. Recomendado para los completistas, los amantes de la saga y de Dungeons & Dragons, Neverwinter Nights: Enhanced Edition no es una pifia en la tirada, pero tampoco el impacto crítico que debería haber sido a poco de ponerle un poco más de mimo y cariño.

Hemos realizado este análisis en su versión de PS4 con un código proporcionado por Meridiem Games.

NOTA

6.5

Puntos positivos

Es un videojuego rebosante de contenidos.
Su historia sigue siendo absorbente.
Su sistema de juego basado en D&D sigue fascinándonos.

Puntos negativos

Técnicamente es una conversión perezosa y floja.
Jugablemente es poco práctico, sobre todo en consolas.
El rendimiento afea todo.

En resumen

Neverwinter Nights es un título tan absorbente y cuidado como hace casi veinte años. Sin embargo, el port de Beamdog, aunque lleno de contenido, flojea en lo técnico y lo gráfico.