Analisis Windswept, un precioso y sorprendentemente desafiante plataformas clásico (PC, Switch, PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X)
Ya sabéis que los plataformas clásicos son unos de nuestros géneros favoritos, y aunque por desgracia no es el género más prolífico del momento, de vez en cuando van saliendo pequeñas joyitas que nos permiten revivir esa época dorada de los 90. WeatherFell nos trae una propuesta que, bajo su apariencia de "plataformas para todos los públicos", esconde una bestia que pondrá a prueba tus reflejos hasta el límite, y que, precisamente por eso, será un tanto divisiva.
Donkey Kong Country, Yoshi’s Island y un poco de Celeste
Windswept es un juego de plataformas en dos dimensiones que, como decimos, combina Donkey Kong Country, Yoshi’s Island y un poco de Celeste. En él controlamos a dos personajes, el pato Marbles y la tortuga Checkers, cada uno con sus habilidades propias, que debemos combinar para completar cada nivel con éxito. Sobre el papel, es un título muy sencillo que nos propone llegar a la meta consiguiendo todos los coleccionables por el camino, pero la cosa no tardará en complicarse. Vamos poco a poco.
A nivel jugable, tenemos una base en la que el pato puede lanzar a la tortuga como Yoshi hacía con los huevos, así como hacer la «voltereta y salto» de Donkey Kong para llegar más lejos.
La tortuga, por su parte, puede dar el «culetazo» de Yoshi al saltar, o lanzar al pato por los aires para llegar más alto. Luego, además, también tenemos «monturas» a lo Donkey Kong Country con diferentes habilidades cada una.
Los niveles, en general, están muy bien diseñados, y cuentan con una notable cantidad de coleccionables propios de estas sagas, como las cinco monedas con letras que nos dan una pista sobre el orden, unas lunas que conseguimos al encontrar los desafíos ocultos o una nube secreta, así como un objeto final que sólo podemos desbloquear cuando hemos conseguido todo lo demás, y la «bandera» (que no es tal) de Super Mario que requiere alcanzar una altura al llegar a la meta. Bastantes cosas, ¿no? Pues preparaos.
Un magnífico ejercicio de paciencia
Windswept puede parecer un juego para todos los públicos, pero pronto descubriremos que no es así. Si simplemente queréis «terminarlo», es relativamente llevadero. Si venís a sacar el 100%, agarraos que vienen curvas. Tras un sencillo inicio en el que aprendemos las mecánicas básicas, al llegar al primer nivel especial nos demuestra que tiene una faceta de precision platformer –como el mencionado Celeste– que no nos esperábamos.
Esta faceta se va volviendo más y más común según avanzamos, y si queréis conseguir absolutamente todo, acaba siendo bastante desafiante y desesperante, no por la dificultad como tal, sino por ciertas decisiones. Por una parte, ciertos niveles o ciertas zonas dentro de un nivel pueden ser muy confusas. No sabemos si es a propósito, pero a veces parece que está hecho para confundirte (y no hablamos, obviamente, de las zonas claramente hechas a modo de puzle). Además, los puntos de control son muy escasos, y es habitual tener que repetir secciones enormes para conseguir un objeto. Pocos puntos de control no es nada grave en Yoshi’s Island, pero sí lo sería en Celeste.
Es una pena que no haya terminado de saber ajustar la parte más desafiante de su diseño, porque en lo jugable todo lo demás nos ha encantado. Es muy variado, divertido, y sabe mezclar cosas constantemente para sorprender al jugador, pero en muchos de esos momentos en los que quiere ponerse «serio» tropieza, frustrando de manera innecesaria al jugador. Si no os interesa conseguir el 100%, entonces esto no va a ser un problema para vosotros.
Una aventura preciosa
Desde el primer momento, Windswept te envuelve en una estética pixelada que recuerda a la era dorada de SNES. La dirección artística es, sin duda, uno de los pilares pilar fundamental de la experiencia, que también bebe mucho de la mencionada aventura de Yoshi. Eso sí, no es un juego que busque emular los gráficos de una tele de tubo –ni siquiera tiene filtro–, sino que simplemente utiliza píxeles grandes como medio. Con esto queremos decir que no es un juego con demasiado detalle, y casi que apuesta por algo más en la línea de la Game Boy Color, intentando darle protagonismo a cada píxel en vez de juntarlos con el objetivo de que la tele les diese forma.
En lo sonoro está muy bien también, con melodías muy Mario, aunque sin el encanto de estas. De hecho, a veces pueden volverse un poco machaconas, sobre todo en las fases con algún tramo complicado que requieren demasiados reintentos. Aparte de esto no hay mucho más que comentar más allá de unos buenos efectos de sonido, ya que la traducción se limita a los menús, lógicamente, por la falta de otros textos en el juego.
Una pequeña joya que podría brillar más
La mayoría del tiempo, Windswept nos ha encantado, pero no vamos a negar que a ratos, sobre todo en su tramo final, nos ha desesperado. No nos parece mal que se vuelva difícil, pero creemos que su diseño no termina de adaptarse a esa dificultad que va introduciendo poco a poco, y es esto lo que causa esa frustración innecesaria si queréis conseguir el 100%. En cualquier caso, es un juego que hemos disfrutado muchísimo, y si sois capaces de afrontarlo con la mentalidad de «bueno, paso de esta moneda», nos parece un título imprescindible para los amantes de las plataformas clásicas.
Hemos realizado este análisis en Steam Deck con un código de descarga proporcionado por PressEngine.