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El libro de Boba Fett: Crítica del primer episodio de la nueva serie de Star Wars

La serie de Disney+ ahonda en el pasado del cazador de recompensas más amado de Star Wars en capítulo que nos presenta muchos secretos, aciertos y errores. 'El libro de Boba Fett' ya está disponible.

¡Cuidado! En esta entrada hay numerosos spoilers sobre el primer episodio de El libro de Boba Fett, la nueva serie de Star Wars que se ha estrenado hoy en Disney+. A lo largo del artículo destriparemos aspectos de la trama y destacaremos algunos easter eggs.

Star Wars sigue creciendo en Disney+. En el calendario de los fanáticos de la saga de Lucasfilm, tras Star Wars: Visions, un soplo de aire fresco, había una fecha especial: la del estreno de El libro de Boba Fett. En Vandal hemos hablado largo y tendido de esta aventura centrada en el icónico personaje, que regresó al canon galáctico en The Mandalorian, regalándonos algunos de los mejores momentos del exitoso show de Jon Favreau y Dave Filoni. El primer episodio de esta producción, Forastero en tierras extrañas, ya está disponible y es una declaración de intenciones positiva con algunos puntos negativos y carente de punch.

El rey del crimen ha muerto, ¡larga vida al rey del crimen!

El libro de Boba Fett es una nueva aventura de Star Wars. Con todas las letras. La serie nos presenta al legendario cazador de recompensas Boba Fett (Temuera Morrison) y a su fiel aliada la mercenaria Fennec Shand (Ming-Na Wen) navegando por los bajos fondos de la galaxia, tras recuperar el sindicato del crimen de las manos de Jabba el Hutt y sus esbirros en las arenas de Tatooine. Surgida como spinoff de The Mandalorian, el show de Disney+ lucha en todo momento por tener personalidad propia, buscando su sendero dentro de una serie de rutas trazadas con ahínco por Lucasfilm en los últimos tiempos en el ámbito televisivo. Desgraciadamente, y en algunos momentos concretos, parece no tener un rumbo fijo ni destacar especialmente con respecto al show matriz del que ha surgido.

Boba Fett, que sobrevivió a la digestión del Sarlacc -la serie rinde tributo a esta huida que os hemos detallado en Vandal Random- siguió su propio camino tras los eventos de The Mandalorian, regresando al Palacio del que casi no sale con vida. El trono, hasta ahora presidido por Bib Fortuna, tiene un nuevo dueño. Forastero en tierras extrañas -que parece casi un guiño al western y a la novela de Robert H. Heinlein- cuenta con la dirección de Robert Rodriguez y con guion del propio Jon Favreau, marcando el inicio de un proyecto de siete episodios.

El principal problema de El libro de Boba Fett es su propia naturaleza como producto de entretenimiento. Lucasfilm ha intentando realizar una película centrada en el mercenario durante años, con ideas que no terminaron de concretarse, se plantearon mal y acabaron en mal puerto. Es normal: hacerla era un auténtico marrón. Dave Filoni ha destacado en el pasado el halo misterioso de Fett como personaje anacrónico y especial, un pistolero de pocas palabras, un personaje que bebe de muchas influencias histórica y culturales y que conquistó a propios y extraños desde el infame especial de Navidad de Star Wars. La sombra de su fama es alargada, ha sido el protagonista de cientos de cómics, novelas y otros productos derivados, y a veces eso ha jugado en su contra.

El propio Temuera Morrison lo ha dejado caer en alguna ocasión. "En ocasiones abrimos demasiado la lata, creo. Tenía mis reservas, pero bueno, confío en las personas con las que trabajo", remarcó el gran protagonista de la serie. Filoni, Favreau y Rodríguez saben lo que hacen, pero en este primer episodio no terminan de demostrarlo y cuajan un inicio interesante pero sin apenas punch. La idea de darle un giro de tuerca al fanservice y hacerlo encajar dentro del canon galáctico es un ejercicio arriesgado, pues no siempre se puede cumplir con las expectativas del respetable. Todos queríamos saber cómo salió Fett del Sarlacc, y aquí, si nos ponemos exquisitos, se muestra de forma pobre. La literatura de Star Wars es muy extensa y hay versiones de este hecho para todos los gustos y quizás se tendría que haber dejado un poco más a la imaginación en lugar de ser tan explícito y al mismo tiempo, parco en detalles. Su exploración del pasado a través de los recuerdos ¿sueños? de Fett mientras está en su cámara de cuidados en el Palacio de Jabba es muy torpe.

El inicio es interesante; el problema es que se parece demasiado a 'The Mandalorian'

El guion de Favreau intenta mostrarnos cómo el cazador de recompensas recuerda a su padre, Jango Fett, y de qué manera lo marcó su pérdida durante el inicio de la Guerra de los Clones. Esta inclusión de metraje de El ataque de los clones, así como la aparición del tempestuoso oleaje de Kamino, son muy alegóricas pero fallan y quedan un tanto forzadas y desganadas. ¿Por qué no jugar con el paralelismo de las dunas del desierto de Tatooine y el mar del planeta de los clonadores? Uno es el lugar en el que se forja el personaje y el otro en el que nace. Desierto y agua. Dos elementos que yuxtapuestos, podría haber jugado un papel fundamental en el renacimiento del personaje en esta producción de Disney. Son decisiones estéticas que engarzan en lo narrativo que pueden causar un impacto aún mayor en la mente del espectador y que pueden servir para dar a conocer más del personaje y su pasado.

Si algo funcionó con The Mandalorian es que, de una manera u otra, menos es mas. No es una fórmula perfecta, Star Wars también nos relata historias grandes y llenas de múltiples factores dentro de una galaxia inabarcable, pero las fábulas alejadas de las batallas que marcaron el destino del universo suelen funcionar especialmente bien. Por eso, cuando El libro de Boba Fett se centra en lo pequeño y fija su objetivo en lo tangible, en contarnos cómo el cazador de recompensas sobrevive a la digestión del bicho preferido de Jabba y acaba siendo apresado por un grupo de bandidos tusken, gana muchos enteros. Por momentos nos recuerda a Riddick con Vin Diesel, mostrándonos una comunión con la naturaleza desértica y violenta de Tatooine, una especie de renacer bajo los dos soles, completamente despojado de su armadura y sus trucos. Boba Fett se reforja tras morir en El retorno del Jedi y surge como el ave fénix de sus cenizas. Este viaje atávico, de aceptación en una tribu de normas rudas -hay que demostrar fuerza para ganar puestos en la tribu-, culmina con un enfrentamiento con un enorme ser extraterrestre que parece sacado de la imaginación de Ray Harryhausen.

También es digno de aplaudir cómo se hace hincapié en los primeros días del personaje como nuevo Daimio de Tatooine -un préstamo del japonés que significa señor feudal-, con los criminales y personalidades locales rindiendo pleitesía y pidiendo audiencias varias en palacio. Este concepto, sobre el que iba a pivotar la fallida historia de Jabba el Hutt de Guillermo del Toro, será explotado más adelante en la trama y revela cómo Fett busca aproximarse a este rol de líder del crimen organizado, intentando echar raíces en Tatooine y buscar diferentes oportunidades profesionales, convirtiéndose en un nuevo caudillo alejado de las maneras y formas de sus antecesores.

Boba Fett renace tras escapar del Salarcc: es despojado de su armadura y debe sobrevivir entre bandidos tusken

Los bajos fondos del planeta desértico, las alianzas y los regalos envenenados, así como los negocios arriesgados, parecen estar más presentes que nunca -el pelaje wookiee entregado por el trandoshano nos ha encantado-. Todo lo que transcurre en Mos Espa, incluyendo la encerrona a los protagonistas tras salir del local en el que el ortolano Max Rebo sigue tocando, transmite esa atmósfera que logró George Lucas en Una nueva esperanza en el lejano 1977 y que los propios Filoni y Favreau replicaron en el show protagonizado por Pedro Pascal. Todo luce bien, con efectos prácticos por doquier y un derroche de imaginación que hemos echado en falta incluso en las películas. Escoria y villanía en su mejor significado, en parte por la siempre excelente banda sonora de Lüdwig Goransson.

El libro de Boba Fett es el sueño de muchos aficionados. Aquello que llevábamos años -¡décadas!- esperando. Es una aproximación profunda y detallada a un personaje misterioso que todavía tiene mucho que contar y que, a buen seguro, merecerá la pena. Quizás este arranque parezca por momentos un tanto pobre, un mero prólogo de cara a un mañana prometedor, pero no olvidemos que las grandes historias tienen comienzos pequeños y si algo nos ha demostrado The Mandalorian es que los tropos fundamentales de Star Wars están en buenas manos.