El 2026 está siendo especialmente complicado para Jason Statham. El actor británico, convertido en uno de los grandes especialistas del cine de acción de las últimas décadas, ha estrenado dos películas en apenas unos meses y ninguna ha conseguido responder a las expectativas comerciales. Si Shelter: El protector ya tuvo dificultades para encontrar su sitio en la cartelera, El motín tampoco parece estar consiguiendo el impulso necesario.
La primera decepción llegó durante la primavera con Shelter: El protector, dirigida por Ric Roman Waugh y respaldada por un presupuesto de 50 millones de dólares. La producción terminó recaudando 54,6 millones de dólares en todo el mundo, una cifra insuficiente para recuperar con comodidad todos los costes asociados a una película de estas características. Las estimaciones situaban el punto necesario para alcanzar la rentabilidad alrededor de los 125 millones. No ha sido así.
Con ese precedente, El motín parecía una oportunidad perfecta para que Statham recuperase terreno. La película de Jean-François Richet apuesta por una fórmula que encaja a la perfección con la imagen del intérprete: acción directa, un escenario cerrado y un protagonista obligado a enfrentarse a una sucesión de enemigos. La propuesta recuerda inevitablemente a clásicos como Alerta máxima y Jungla de cristal.
Sin embargo, los primeros datos tampoco invitan al optimismo. Tras aproximadamente una semana en los cines, El motín acumula apenas 16,6 millones de dólares, muy lejos de los 100 millones que necesitaría para convertirse en una producción rentable. Su presupuesto ronda los 40 millones, por lo que todavía tiene margen para mejorar, aunque el comienzo está siendo bastante tibio.
A la discreta respuesta del público hay que sumar un problema inesperado que pudo perjudicar seriamente a la película. Prime Video la publicó por error en su catálogo antes de su estreno cinematográfico, aunque Amazon retiró posteriormente el título.
El daño, sin embargo, ya estaba hecho. La película fue copiada y distribuida ilegalmente en Internet, permitiendo que numerosos usuarios pudieran acceder a ella antes de que llegase oficialmente a las salas. Desde el estudio llegaron a hablar de pérdidas multimillonarias. Es imposible saber qué parte de la escasa recaudación corresponde directamente a la filtración, pero el incidente no pudo llegar en peor momento. Statham mantiene un público fiel, aunque sus películas suelen depender también de su recorrido posterior en plataformas digitales y streaming.
