El mercado del foodvenience, llamada comida preparada o de convenencia, la clásica, lista para llevar, se consolida como un motor clave del crecimiento del sector alimentario. Así lo destaca el informe Foodvenience. La nueva cuota de estómago, presentado en la 31ª edición del Congreso AECOC de Estrategia Comercial y Marketing. Este informe analiza cómo los cambios sociales, demográficos y de hábitos cotidianos están transformando la alimentación y las decisiones de compra de los consumidores.
El estudio revela que el 85% de los consumidores compra habitualmente productos listos para consumir, beber o preparar. Además, más de la mitad, un 58%, adquiere platos preparados en el supermercado al menos una vez por semana. Estos datos demuestran la integración de estas soluciones en la vida diaria de los hogares españoles, que han pasado de ser una opción puntual a un recurso recurrente.
El ‘foodvenience’ se ha consolidado como una tendencia imparable en España, con un 60 % de los consumidores optando por platos preparados en sus supermercados habituales
Un cambio significativo que señala el informe es la nueva forma de organizar las decisiones de compra. Los consumidores ya no se guían por el canal o el establecimiento, algo que hace unos años eran factores importantes, sino por la solución que mejor se adapta a cada ocasión de consumo.
Durante el congreso, Maite Echeverría, responsable de Customer Management de AECOC, expuso que “la cuota de estómago ya no se organiza por canales, sino que se define en el momento del consumo”. Su afirmación, de algún modo, sintetiza la flexibilidad con la que se toman las decisiones alimentarias en la actualidad. Queremos comer bien, rápido y de forma saludable, pero no tenemos tiempo para hacer la comida.
Este comportamiento se encuentra vinculado a profundas transformaciones sociales, tales como la reducción del tamaño de los hogares, el incremento del número de personas que viven solas, el envejecimiento de la población y la adopción de rutinas caracterizadas por la escasez de tiempo. Estos factores, estudiados por los grandes tenedores de las principales redes de suministro de alimentación, impulsan la demanda de opciones alimentarias más rápidas, sencillas y adaptadas a un estilo de vida dinámico.
En este nuevo escenario, las soluciones intermedias, especialmente los productos “ready to cook”, cobran especial importancia. Estos productos, cada vez más presentes en los supermercados, reducen el tiempo de preparación sin eliminar por completo el acto de cocinar.
Según AECOC, el foodvenience está evolucionando hacia un modelo de consumo centrado en la practicidad, la accesibilidad, la funcionalidad y la percepción de valor. En este contexto, comprender el comportamiento de compra del consumidor se vuelve fundamental para identificar nuevas oportunidades de crecimiento.
Más allá de la velocidad, esta tendencia integra cada vez más el componente saludable. El consumidor contemporáneo demanda comodidad, pero también opciones que se correspondan con una dieta equilibrada. En consecuencia, se observa un incremento en la demanda de etiquetado transparente, ingredientes reconocibles y propuestas que permitan conciliar la eficiencia temporal con el bienestar nutricional. Esta evolución impulsa el desarrollo de nuevos formatos y gamas de productos que aspiran a satisfacer simultáneamente ambas necesidades.
El estudio también resalta que el foodvenience se extiende más allá del entorno del supermercado, abarcando otros espacios y momentos de consumo. La inmediatez se ha convertido en un factor determinante en diversos contextos, desde el ámbito laboral hasta el ocio. Este cambio estructural incide tanto en la distribución como en la restauración, donde la competencia por la “cuota de estómago” ya no se limita a los actores tradicionales, sino que incluye cualquier propuesta capaz de ofrecer una solución rápida, accesible y adaptada al momento de consumo.















