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Vivió con lo justo, sin darse caprichos y ahorrando lo máximo posible durante 20 años y ahora se arrepiente: 'Es inútil'

Tras alcanzar su meta, hizo pequeñas concesiones a la comodidad: compró un microondas, mejoró su desayuno y escribió un libro con consejos de ahorro que le aportó ingresos extra.
Vivió con lo justo, sin darse caprichos y ahorrando lo máximo posible durante 20 años y ahora se arrepiente: 'Es inútil'
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Actualizado: 13:31 16/8/2025
ahorro
crisis
japón

Durante más de dos décadas, un joven japonés convirtió su vida en un experimento de austeridad extrema con un único propósito: alcanzar la libertad financiera antes de cumplir los 50. Comenzó con 25 años, trabajando en una empresa que ofrecía estabilidad, pero bajo una cultura corporativa exigente y jornadas interminables.

Con un sueldo anual equivalente a 29.000 euros, diseñó un plan obsesivo: reducir sus gastos a la mínima expresión, ahorrar cada yen posible y acumular 100 millones de yenes —unos 580.000 euros— para jubilarse anticipadamente. Su estrategia fue meticulosa y radical: vivir en un dormitorio de empresa por menos de 180 euros al mes, prescindir de calefacción y aire acondicionado, y alimentarse con cenas frugales a base de arroz, verduras encurtidas y, en ocasiones, una simple bebida energética obtenida gratis con puntos de fidelidad.

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El yen comenzó a depreciarse a gran velocidad, erosionando el valor real de sus ahorros.

Un sacrificio emocional y físico que no mereció la pena

El sacrificio no fue solo material, sino emocional. Mientras sus compañeros salían, viajaban o formaban familias, él pasaba sus noches en soledad, inmerso en una rutina laboral que a menudo se extendía más allá de la medianoche. Veía películas sobre cárceles y se reconocía en los protagonistas: su vida estaba reducida a un ciclo monótono de trabajo y ahorro. En redes sociales adoptó un apodo que lo definía todo —“El hombre que definitivamente se jubilará”— como recordatorio permanente de su meta. Durante años, rechazó cualquier gasto superfluo, convencido de que el futuro compensaría la renuncia al presente.

En enero de 2025, su objetivo parecía cumplido con creces. Anunció a sus seguidores que había alcanzado 135 millones de yenes, cerca de 785.000 euros, y su historia se viralizó en China y Japón. Miles de personas lo elogiaron como un ejemplo de disciplina, mientras otros lo miraban con compasión, preguntándose si su salud no habría pagado un precio demasiado alto. Sin embargo, la euforia duró poco. Apenas unos meses después, el yen comenzó a depreciarse a gran velocidad, erosionando el valor real de sus ahorros. La inflación y la caída de la moneda golpearon de lleno su plan, y él mismo lo describió como “inútil” y “trágico”: dos décadas de privaciones que, por efecto del mercado, no le garantizaban ya la seguridad soñada.

Su caso ha reabierto un debate incómodo sobre el movimiento FIRE (Financial Independence, Retire Early), cada vez más popular en todo el mundo. La filosofía de “trabajar como esclavo hoy para vivir libre mañana” ha sido defendida por miles de blogs y gurús financieros, pero la historia de este hombre expone su mayor debilidad: la dependencia total de factores externos como la estabilidad monetaria o el comportamiento de los mercados. Economistas japoneses han señalado que, de haber diversificado sus ahorros en activos como oro o acciones internacionales, habría mitigado el impacto de la depreciación del yen. Pero su estrategia fue estrictamente conservadora: ahorrar en efectivo, sin inversiones de riesgo.

Tras alcanzar su meta, hizo pequeñas concesiones a la comodidad: compró un microondas, mejoró su desayuno y escribió un libro con consejos de ahorro que le aportó ingresos extra. Aun así, reconoce que la sensación de haber “escapado del sistema” fue efímera. Hoy, a sus 45 años, vive con más comodidades, pero atrapado entre dos mundos: el de la austeridad que marcó su vida adulta y el de un presente incierto en el que no puede sostener indefinidamente su retiro sin miedo a quedarse sin recursos. “No quiero volver a trabajar, pero tampoco puedo vivir como antes”, confesó recientemente en su blog.

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