Dubái prepara lo que podría ser su proyecto más ambicioso hasta la fecha: un carril cubierto de 93 kilómetros destinado a ciclistas y peatones, diseñado para transformar la ciudad y acercarla a la visión de la “Ciudad de 20 minutos”, donde los servicios esenciales están a un corto paseo. Bajo el nombre The Loop, la iniciativa busca no solo ofrecer una vía de transporte innovadora, sino redefinir la movilidad urbana en un entorno controlado y saludable.
El proyecto es impulsado por URB, firma líder en ciudades sostenibles, y tiene como objetivo convertir a Dubái en un referente global de movilidad activa. Según su director ejecutivo, Baharash Bagherian, la meta es que para 2040 más del 80% de los desplazamientos diarios se realicen a pie o en bicicleta.
Dubái invierte en megaconstrucción de 93 km: túnel climatizado que redefine cómo se moverán ciclistas y peatones
Se trata de un cambio radical en una ciudad históricamente dominada por los coches y los rascacielos, donde la rutina urbana ha estado marcada por carreteras y autopistas. The Loop no es solo transporte: se concibe como un espacio urbano integral, que combina movilidad, ocio y bienestar. A lo largo de su recorrido habrá estaciones de ejercicio, canchas deportivas, centros de bienestar e incluso granjas verticales, promoviendo hábitos más saludables.
La infraestructura incorpora tecnología avanzada, como pavimentos cinéticos capaces de generar electricidad con cada pisada, además de zonas verdes y elementos acuáticos que suavizan el clima desértico y hacen la experiencia más agradable durante todo el año.
El diseño combina vidrio y metal para crear un entorno climatizado, protegido de las temperaturas extremas, y asegura un recorrido continuo que conecta barrios, parques y zonas residenciales. La pasarela se concibe como un eje de conectividad, integrando la ciudad y fomentando un transporte más activo, eficiente y sostenible.
Actualmente, The Loop está en fase de investigación y desarrollo, afinando aspectos de sostenibilidad, energía y confort, con la intención de establecer un nuevo estándar de infraestructura urbana. Si el proyecto se materializa, Dubái no solo sumará un hito arquitectónico más a su skyline, sino que también podrá redefinir la forma en que sus habitantes se desplazan, viven y se relacionan con la ciudad.
Baharash Bagherian lo resume así: “The Loop podría convertir a Dubái en la ciudad más conectada del mundo a pie o en bicicleta”. La promesa es ambiciosa, la inversión millonaria y el impacto potencial, global.















