Tiina Raitio llevaba años en una oficina con esa sensación incómoda de estar cumpliendo horario, pero no encajando. No era un drama épico: era más bien el desgaste de notar, día tras día, que el “sitio correcto” tenía que existir en algún otro lado. Y apareció donde menos lo esperaba: en un centro logístico.
El giro empezó en 2023, en el hub de Kesko en Hakkila, Vantaa (Finlandia). Al principio, su herramienta principal no fue un título ni un currículum brillante, sino unos auriculares: trabajaba con un sistema de picking por voz que le iba dictando qué producto recoger, cuántas unidades y en qué ubicación exacta estaba la mercancía. Un trabajo físico, rítmico y muy guiado, pero también sorprendentemente “limpio” en lo mental: objetivo, acción, resultado. “Lo único que tengo que hacer es presentarme, hacer mi trabajo y volver a casa”, afirma Raitio a Anna.
Aprender dentro del engranaje
Con los meses, el puesto dejó de ser “lo que tocaba” y se convirtió en aprendizaje real. Raitio fue sumando tareas —preparación de pedidos, etiquetado, manipulación de materiales como madera— y, sobre todo, se sacó la licencia para conducir el montacargas, una credencial pequeña sobre el papel pero enorme para moverse dentro del engranaje logístico.
En sus propias palabras, es el empleo más interesante que ha tenido; el hecho de no fantasear con irse a otro sitio le sirve como prueba de lo a gusto que está.
El salario también cuenta, y no lo disimula: roza los 3.800–4.000 euros al mes. Ella misma lo plantea sin maquillaje: es un buen sueldo para un trabajo que, de entrada, no exige formación específica. Y es consciente de la ecuación directa que rige muchos centros: menos turnos, menos dinero. No suena a avaricia; suena a claridad sobre cómo se paga el esfuerzo.
Vida fuera y ambición dentro
Fuera del almacén, su vida no se ha convertido en “solo trabajar”: monta a caballo, sale a correr con su perro y cambia de escenario para no vivir en modo cadena de montaje. Pero la motivación se le ha quedado pegada: en lugar de conformarse con la estabilidad, está yendo a la escuela interna de la empresa y ya mira el siguiente paso con seriedad.















