La inteligencia artificial vuelve a llamar a la puerta del Universo Cinematográfico de Marvel, y esta vez lo hace relacionada con uno de sus próximos grandes estrenos. El libro de arte de Spider-Man: Brand New Day ha despertado críticas entre los seguidores después de que una de sus ilustraciones mostrara varios elementos que parecen proceder de una herramienta de generación de imágenes mediante IA.
La imagen en cuestión lleva por título Big City, Little Spider y está firmada por el artista conceptual Scott McInnes. A simple vista, la ilustración presenta una panorámica de Nueva York en la que puede verse a Spider-Man integrado en el paisaje urbano. Sin embargo, una inspección más detenida ha hecho saltar las alarmas por varios detalles especialmente extraños.
El principal problema se encuentra en algunos edificios, vehículos y estructuras de la composición. Hay formas que parecen deformarse de manera poco natural, mientras que varios taxis presentan diseños imposibles. En uno de los casos más llamativos, dos vehículos que circulan en direcciones diferentes parecen fusionarse entre sí. También destaca una escalera de incendios cuya estructura presenta distorsiones difíciles de justificar como un simple error de dibujo.
Estos defectos son precisamente algunos de los artefactos que suelen asociarse a las imágenes generadas mediante inteligencia artificial. No obstante, conviene señalar que no existe una confirmación pública de Marvel Studios que explique cómo fue creada esta ilustración ni hasta qué punto pudo utilizarse IA durante su elaboración. Por tanto, la sospecha procede principalmente del análisis visual de la imagen.
La polémica adquiere una dimensión mayor por el contexto actual de Hollywood, azotado por la expansión de las herramientas generativas, algo que ha abierto un encarnizado debate sobre el futuro de los artistas conceptuales, ilustradores y profesionales de efectos visuales. Para muchos trabajadores del sector, el problema no reside únicamente en utilizar IA como herramienta, sino en que los estudios puedan recurrir a ella para reducir costes y sustituir puestos de trabajo.
Marvel ya conoce de primera mano esta controversia. En 2023, la compañía recibió numerosas críticas por la secuencia de apertura de Secret Invasion, cuya estética fue vinculada públicamente al uso de inteligencia artificial. Desde entonces, el debate no ha dejado de crecer. Además, Marvel realizó hace unos meses una serie de importantes recortes dentro de sus equipos de desarrollo visual, precisamente los departamentos encargados de diseñar personajes, escenarios y conceptos antes de que una película entre en producción. Aunque no se estableció públicamente una relación entre esos despidos y la IA, ni parece que se haya confirmado nada al respecto, digamos que el contexto ha alimentado todavía más las sospechas de los aficionados.
La discusión tampoco afecta únicamente a Brand New Day, un filme que ha arrasado con más de 2000 millones de dólares en taquilla. Los hermanos Russo han defendido que la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta útil dentro del proceso cinematográfico siempre que los artistas mantengan el control creativo. Una postura similar han expresado otros profesionales de los efectos visuales, aunque insistiendo en la necesidad de utilizar esta tecnología con límites claros y respetando los derechos de los creadores. En cualquier caso, la verdadera preocupación de los aficionados radica en la posibilidad de que esta tecnología sustituya el trabajo humano que tradicionalmente ha definido la estética visual del Universo Cinematográfico de Marvel.
