Palworld da el salto del “survival” con criaturas a la mesa de juego: Pocketpair y Bushiroad han anunciado Palworld: Official Card Game, con fecha marcada para el 30 de julio de 2026. La jugada es clara: convertir un fenómeno digital en un producto físico con vida propia, en pleno verano y con el coleccionismo listo para entrar en modo “fiebre”.
La promesa, por ahora, se apoya en una idea reconocible para cualquiera que haya tocado el videojuego: partidas competitivas para dos jugadores donde despliegas Pals, peleas “con” ellos, recolectas recursos y levantas bases para ganar por ventaja táctica, no solo por pegar más fuerte. Es un diseño que intenta trasladar el bucle de “trabajo + combate + gestión” al lenguaje de cartas, con Pals definidos por rasgos y sinergias.
Del yermo al tapete
Que el anuncio reavive las comparaciones con Pokémon es casi inevitable: no tanto por el formato, sino por el movimiento industrial de “IP total” (juego, merchandising, licencias, ahora TCG). GamesRadar ya apuntaba que, con cerca de 200 Pals, hay material de sobra para expansiones, arquetipos de mazo y el tipo de metajuego que mantiene vivo a un TCG.
Además, esto no cae del cielo: Pocketpair lleva meses empujando el universo más allá del PC y la consola. Ahí están Palworld Entertainment (la joint venture con Sony Music y Aniplex para licencias y explotación de marca) y el anuncio de Palworld: Palfarm, el spin-off de granja y crafteo que confirma que el estudio quiere ramificar géneros sin soltar el nombre.
Licencias, expansión y la sombra legal
El contexto, sin embargo, tiene una sombra jurídica muy visible. Nintendo y The Pokémon Company formalizaron en 2024 una demanda por infracción de patentes buscando, entre otras cosas, una injunction (medidas para frenar la supuesta infracción) y compensación por daños; Pocketpair, por su parte, publicó después el detalle de tres patentes concretas citadas en el caso y afirmó que defenderá su posición en el proceso.















