Los países nórdicos arrasan con la inteligencia artificial y dejan en ridículo al resto de Europa. Un estudio de Eurostat confirma que el 56 por ciento de los noruegos usan herramientas como ChatGPT, Gemini o Grok mientras Italia se queda en un miserable 20 por ciento de adopción. La brecha digital es colosal y marca la diferencia entre los que lideran la revolución tecnológica y los que se quedan mirando desde la barrera. Dinamarca alcanza el 48 por ciento y Finlandia el 46 por ciento confirmando ese dominio absoluto del norte.
La media europea se sitúa en un 33 por ciento pero oculta una realidad mucho más tozuda. Solo 13 países superan el 40 por ciento de adopción mientras hay ocho países que se hunden por debajo del 25 por ciento. España consigue un 38 por ciento y Francia un 37 por ciento quedando ligeramente por encima de la media, pero muy lejos de los líderes nórdicos. La generación Z lidera el uso de ChatGPT en el trabajo con un 43 por ciento de adopción en Estados Unidos pero Europa se queda atrás en todos los grupos de edad.
Rumanía marca el mínimo absoluto de la Unión Europea con solo un 18 por ciento seguida muy de cerca por Italia. Turquía se desploma hasta un 17 por ciento siendo el país con menor adopción de los 33 analizados. Serbia alcanza el 19 por ciento y Macedonia del Norte un 22 por ciento completando el grupo de países que fracasan -por ahora- en esta carrera digital particular.
La falta de habilidades digitales se hace patente y los expertos confirman que muchos no saben ni para qué sirve la IA
El problema no es la tecnología sino la falta de conocimiento y habilidades básicas. Colin van Noordt, investigador de la Universidad KU Leuven en Bélgica, corrobora que los países con mayor adopción ya tenían una base digital sólida antes de la llegada de la IA. En los países con menor uso, la gente simplemente no sabe que ChatGPT existe o no entiende cómo puede ayudarles en su día a día. Sam Altman predice que los robots autónomos inundarán el 2027 y mientras tanto hay millones de europeos que ni siquiera han probado un chatbot básico.
Por otro lado, el uso personal supera al laboral en todos los países con un 25 por ciento frente al 15 por ciento en el trabajo. Países Bajos equilibra ambos usos con un 28 por ciento personal y un 27 por ciento laboral mientras Grecia muestra la mayor diferencia con un 41 por ciento personal contra el 16 por ciento laboral. La educación marca el desastre absoluto con solo un 9 por ciento de europeos usando la IA para estudiar. Suecia y Suiza lideran con un 21 por ciento mientras Hungría se hunde con el 1 por ciento, demostrando que las escuelas europeas están ignorando completamente el profundo cambio tecnológico que está ya en marcha desde hace muchos meses.














