El diseño y estructura de los carritos de la compra tiene más sentido y lógica de lo que parece. La construcción mediante varillas de metal es habitual en un sinfín de comercios, pero fuera de España se pueden encontrar otro tipo de carros con placas y paneles de metal completos que recubren el invento en su totalidad. Sin embargo, el modelo que usamos en nuestro país es muy efectivo y sus características están pensadas al milímetro.
Los carritos de la compra de España son perfectos y su mayor secreto está a la vista: tienen agujeros por un motivo
Seguro que en alguna ocasión os habréis preguntado el motivo por el que los carros de la compra tienen agujeros en vez de estar construidos con paneles metálicos completos que cubran lo que estamos comprando. Y lo cierto es que hay muchas razones por las que se ha optado históricamente por los agujeros generados por las varillas de metal, haciendo que la estructura funcione a modo de red.
Como señalan desde AS, lo primero que se consigue con este tipo de característica un mejor manejo del carro en sí. Si el carrito tuviera varios paneles de metal a su alrededor la estructura pesaría demasiado, haciendo que fuera muy complicado de controlar e imposible de usar para las personas mayores o de avanzada edad. Por ello, se consigue un mejor control y hasta un beneficio económico, porque las empresas que crean este tipo de 'vehículos' a cuatro ruedas no gastan tanto al emplear menos metal.
Pero lo más importante, probablemente, es que se gana en higiene y se previene la oxidación. Al dejar el carro abierto y con agujeros, se evita que si un producto con líquidos se rompe o daña haga una 'piscina' dentro del carrito haciendo que el resto de alimentos queden afectados. Además, se facilita su lavado, porque con un manguerazo se puede quitar la suciedad en un momento. La oxidación, por otro lado, deja de ser un problema al reducir la cantidad de metal y mejorar la circulación del aire.















