El primer gran “shock” de taquilla del año no lo ha firmado un gran estudio, sino un creador con músculo propio, un youtuber: un golpe inesperado en salas Iron Lung, la cinta de terror y ciencia ficción se colocó líder en el arranque del fin de semana tras ingresar unos 8,9 millones de dólares el viernes en 3.015 cines en Norteamérica, haciendo ya unos 21,7 millones de dólares de taquilla mundial.
La lectura industrial es potente: la economía fan mueve la aguja la película, impulsada por la comunidad del youtuber Markiplier (Mark Fischbach), quién hace de director, productor, montador, guionista y protagonista, y levantada fuera del circuito clásico, demuestra que el “evento” también puede venir de la economía fan y de la autopromoción bien afinada, en un momento en el que el boca-oreja y el ruido social pueden empujar aperturas fuertes sin depender del plan de marketing tradicional.
El pulso del terror y el “sorpasso” del viernes
En paralelo, otro rival entró fuerte el otro gran contendiente del viernes fue Send Help, un “survival” con sangre y comedia negra dirigido por Sam Raimi: 7,2 millones en su primer día en 3.475 salas, con un fin de semana que las estimaciones situaban en torno a 16–18 millones (y con la posibilidad de dominar el cómputo global del finde pese al “sorpasso” del viernes).
El podio lo completó un documental con tirón el documental Melania, con 2,9 millones el viernes y una proyección de ~8 millones en el fin de semana. Más abajo, el “vehículo de acción” Shelter debutó con 1,9 millones en su primer día y un objetivo de ~5 millones hasta el domingo.
Resistencias largas y pistas del nuevo negocio
Mientras tanto, una veterana que no afloja la veterana Zootopia 2 seguía sumando: 1,3 millones el viernes y un empujón estimado de ~5,8 millones en el fin de semana, consolidando un recorrido largo que ya la coloca en un territorio de cifras gigantescas para un estreno que lleva semanas resistiendo.
Más allá del ranking, el “caso Iron Lung” marca tendencia y deja una pista sobre hacia dónde se está moviendo parte del negocio: estrenos capaces de competir por volumen inmediato sin ser “tentpoles”, apoyados en audiencias pre-existentes y en un relato de autoría (indie, autoproducido, nacido de un videojuego) que funciona como combustible cultural.















