Han pasado más de diez años desde que Cómo conocí a vuestra madre puso punto final a una de las sitcom más populares de la televisión. Durante nueve temporadas, Ted, Marshall, Lily, Barney y Robin compartieron prácticamente cada momento de sus vidas, mientras el público asistía desde el otro lado de la pantalla a sus relaciones, rupturas, bodas, fiestas y dramas. La serie terminó, pero durante mucho tiempo quedó la sensación de que aquella amistad también había trascendido la ficción.
La realidad, sin embargo, parece ser bastante diferente. Josh Radnor, el actor encargado de interpretar a Ted Mosby, ha reconocido que el reparto ya no mantiene la estrecha relación que muchos espectadores imaginaban. Y lo ha hecho con una reflexión que, por momentos, podría pasar perfectamente por uno de los habituales monólogos de su personaje: “Actuar es como tener una historia de amor. Una vez termina, tienes que seguir adelante”.
Radnor ha explicado que el contacto con sus antiguos compañeros es actualmente bastante esporádico. “No lo digo de forma dramática, pero ya no estamos ni un poco unidos. Jason Segel (Marshall) y yo nos escribimos cuando nos acordamos de alguna cosa graciosa que nos pasó en el rodaje, pero hace muchísimo tiempo que no le veo. Alyson Hannigan estuvo en mi boda, pero creo que no la he vuelto a ver desde entonces. A Cobie Smulders (Robin) la he visto más por Zoom que otra cosa porque ha venido alguna vez a mi pódcast. Con Neil Patrick Harris igual. Vino una vez y eso fue todo, aunque pudimos hablar de ciertas tensiones que tuvimos durante la serie, sanamos y fue algo de lo más catártico”.
La explicación de Radnor resulta, en realidad, bastante comprensible. Nueve años trabajando prácticamente a diario pueden crear vínculos enormes, pero eso no significa necesariamente que puedan mantenerse intactos cuando las cámaras dejan de grabar.
“Es como la universidad. Compartes una etapa muy intensa de tu vida con alguien y piensas que siempre estaréis juntos. No puedes imaginar que no vayáis a veros cada día porque os habéis visto todos los días durante muchísimo tiempo, pero luego cada uno sigue su propio camino y hace su vida. Sé que existe el deseo de que Neil, Jason y yo sigamos saliendo por los bares de Nueva York. La gente de verdad quiere creer que ese tipo de amistad se mantiene, pero lo cierto es que los miembros de un reparto son como una familia, no nos elegimos unos a otros. Afloran dinámicas familiares, nos tenemos un cariño sincero, profundo y seguramente eterno, pero no es un cariño activo”.
Quizá esa sea una de las ideas que mejor encapsuló la esencia de Cómo conocí a vuestra madre. La serie exploraba constantemente los temas del crecimiento, el cambio y la aceptación de que algunas personas, aparentemente destinadas a permanecer en nuestras vidas, pueden tomar caminos diferentes. Más de una década después, el propio Ted Mosby parece haber comprendido que esta lección trasciende la ficción y se aplica a la vida real.
